Cristina Llanos revela en sus memorias el trauma y la lucha interna tras el éxito de Dover
Cristina Llanos revela en sus memorias el abuso, la depresión y los trastornos alimentarios que vivió durante el éxito de Dover, rompiendo su silencio tras una década alejada de la escena pública.
Ana María Guzmán
Editora de Salud

Cristina Llanos, exvocalista de la banda Dover, publica sus memorias tituladas La noche cayó y ya nadie pudo salvarme, en las que revela por primera vez los episodios de violencia, depresión y trastornos alimentarios que marcó su vida mientras alcanzaba el éxito musical a finales de los años 90.
Según relata en el libro, a los 18 años sufrió una agresión sexual en Majadahonda al regresar a su casa en autobús, un episodio que describe como una "fractura definitiva" y el fin del mundo tal como lo había conocido hasta entonces. Este hecho, según sus palabras, ocurrió en 1994 y marcó el inicio de un silencio prolongado.
La cantante explica que esa experiencia agravó problemas emocionales preexistentes, incluyendo episodios de depresión que comenzaron a los 16 años y una infancia marcada por el miedo a su padre, del que describe actos de violencia hacia ella y sus hermanos. En sus diarios personales, bautizó ese periodo como "El Marasmo", un término que engloba depresión, trastornos alimentarios, aislamiento y miedo.
Paradójicamente, mientras su vida personal se deterioraba, Dover comenzaba a despegar. El grupo, formado junto a su hermana Amparo Llanos, lanzó su primer álbum, Sister, en 1995, con ventas modestas de alrededor de 500 copias. Fue en 1997 cuando Devil Came to Me se convirtió en un fenómeno de masas, logrando cientos de miles de discos vendidos, giras internacionales y reconocimiento crítico.
Cristina describe aquellos años como "El Milagro", no solo por el éxito profesional, sino porque la música se convirtió en su principal refugio frente al dolor interno. Recuerda momentos como cuando su hermana le cantó por teléfono el tema "DJ", una de sus futuras canciones emblemáticas, exclamando: "¡Qué alegría, ¿eh?".
Sin embargo, las memorias también revelan el contraste entre la imagen pública y la realidad privada. Durante las giras por Europa y Estados Unidos, incluyendo su participación en el Vans Warped Tour en 2000, Cristina luchaba contra el síndrome del colon irritable, lo que hacía especialmente difícil la vida en autobús con otras bandas como Flogging Molly.
A los 33 años comenzaron a manifestarse los primeros síntomas de fibromialgia, una condición que también afecta a su hermana Amparo y que tuvo un impacto directo en sus cuerdas vocales. Para alguien que había encontrado en el canto su vía de escape y autoestima, este deterioro fue devastador. En abril de 2010 escribió en su diario: "Y así fue como, por fin, aun muerta de miedo y pena, dejé marchar al Milagro".
Aunque Dover continuó publicando álbumes como I Was Dead for 7 Weeks in the City of Angels (2001), su siguiente trabajo en 2003 y el álbum de transición hacia el pop y la electrónica en 2006, la banda se disolvió oficialmente en 2016. Cristina se alejó entonces de la vida pública.
Diez años después, a los 50 años, regresa con sus memorias, en las que también aborda su lucha contra la anorexia, que según relata duró aproximadamente una década entre los 30 y los 40 años. Describe la enfermedad como "un aspirador de vida" que le robó energía y bienestar, llegando a necesitar permanecer cerca de un radiador tras los ensayos para dejar de tiritarel frío.
Además, reflexiona sobre la presión de encajar en un molde que no era el suyo: cambió su imagen física repetidamente —pelirroja, rubia, luego oscuro— en un intento de contentar a todos, una lucha que, con el tiempo, reconoció como imposible. Mientras miles de jóvenes la veían como un referente por su autenticidad, ella internalizaba el deseo de ser otra persona.
El libro, publicado el 2 de septiembre, no solo busca contar su historia, sino también romper el estigma alrededor de la salud mental, los trastornos alimentarios y el abuso, ofreciendo un testimonio crudo pero necesario desde dentro de la industria musical española.
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Ana María Guzmán
Editora de Salud
Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.
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