news

Compartir sin verificar alimenta la desinformación y el riesgo de fraudes digitales

Compartir sin verificar alimenta las fake news y el riesgo de fraudes, especialmente en redes y mensajería, donde la confianza reduce la crítica y las emociones aceleran la difusión.

Lucía Fernández

Lucía Fernández

Editora de Cultura

lunes, 24 de agosto de 20263 min de lectura
Compartir sin verificar alimenta la desinformación y el riesgo de fraudes digitales
Compartir sin verificar alimenta la desinformación y el riesgo de fraudes digitales

Compartir información sin verificar su veracidad contribuye directamente a la difusión de noticias falsas y aumenta el riesgo de caer en fraudes digitales, advierte María Isabel Manjarrez, analista senior de Seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky. La experta señala que incluso expresiones como “no sé si sea cierto” o “por si acaso” al reenviar un mensaje mantienen activa la cadena de desinformación, especialmente en entornos donde la confianza en el remitente reduce la crítica del contenido.

El estudio ‘Lenguaje Digital’ de Kaspersky revela una brecha significativa entre el conocimiento teórico y la capacidad práctica para identificar noticias falsas en América Latina. Mientras el 71 % de las personas consultadas afirma saber qué es una noticia falsa, solo el 56 % considera que podría reconocerla con certeza. Un 37 % dice que podría hacerlo “más o menos”, y un 7 % admite que no sabría identificarla. Esta desconexión favorece la propagación de contenidos engañosos.

Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería son los principales canales de difusión de desinformación, según el informe. El 77 % de quienes conocen las noticias falsas afirma haberse encontrado con ellas en redes sociales durante los últimos 12 meses, y el 46 % las ha visto en grupos de aplicaciones de mensajería. En estos espacios, un mensaje puede ser reenviado múltiples veces en segundos, ganando una apariencia de legitimidad con cada compartición, incluso si proviene de una fuente desconocida o no verificable.

La pérdida de contexto y el uso de emociones como miedo, urgencia o indignación potencian el impacto de las fake news, explica Manjarrez. Capturas de pantalla, videos o fotografías auténticas pueden ser extraídas de su contexto original, modificadas o reutilizadas para respaldar narrativas falsas. Frases como “compártelo antes de que lo borren” o “avísales a todos tus contactos” están diseñadas para acelerar la difusión antes de que el usuario tenga tiempo de verificar la información.

Más allá de la desinformación, las noticias falsas pueden servir como vehículo para fraudes digitales, advierte la analista. Estos contenidos suelen incluir enlaces a páginas falsas, archivos maliciosos o formularios diseñados para robar contraseñas, datos bancarios o información personal. La confianza en el remitente —ya sea un familiar, amigo o compañero de trabajo— puede llevar a los usuarios a hacer clic, descargar archivos o entregar credenciales sin sospechar del riesgo.

Kaspersky recomienda no compartir contenido cuya veracidad no pueda comprobarse de forma independiente. La empresa sugiere buscar la información en fuentes oficiales o medios confiables, localizar la publicación original y revisar su fecha y contexto. Además, aconseja desconfiar de enlaces y archivos en mensajes dudosos, mantener los dispositivos actualizados, usar contraseñas únicas por cuenta y activar la autenticación de dos factores siempre que sea posible.

Compartir artículo

Lucía Fernández
Sobre el autor

Lucía Fernández

Editora de Cultura

Crítica cultural y escritora. Especializada en arte, música y entretenimiento dominicano. Columnista con 10 años en medios nacionales.

Compartir sin verificar alimenta la desinformación y el riesgo de fraudes digitales | Noticias Daily