Cómo controlar el ácido úrico con alimentación e hidratación adecuadas
Ajustar la dieta y mantener una buena hidratación son claves para controlar el ácido úrico, prevenir la gota y proteger las articulaciones sin necesidad de dietas extremas.
Ana María Guzmán
Editora de Salud

El ácido úrico elevado en sangre puede desencadenar gota y cálculos renales cuando los riñones no logran filtrarlo correctamente, pero su control está al alcance mediante ajustes dietéticos y una adecuada hidratación.
Según el Dr. Ricardo Marte, nutriólogo clínico especializado en enfermedades metabólicas, el manejo nutricional representa la primera y más accesible línea de defensa frente a la hiperuricemia, condición caracterizada por niveles excesivos de este compuesto de desecho generado tras la degradación de purinas.
El especialista explica que, aunque factores genéticos y farmacológicos influyen, la alimentación juega un papel central tanto en la producción como en la eliminación renal del ácido úrico, sin necesidad de dietas restrictivas, sino mediante elecciones estratégicas y sostenibles.
Alimentos que se deben limitar o evitar
Las carnes rojas y vísceras como hígado, riñones y mollejas concentran niveles muy altos de purinas, al igual que ciertos mariscos y pescados azules como sardinas, anchoas, mejillones y camarones, cuyo consumo debe moderarse durante fases de control.
Asimismo, las bebidas alcohólicas, particularmente la cerveza (incluyendo las sin alcohol por su contenido de levaduras), reducen la excreción renal de ácido úrico. Los azúcares refinados y el jarabe de maíz alto en fructosa, presentes en refrescos, jugos industriales y repostería, estimulan directamente la producción hepática de urato y deben evitarse.
Aliados para incluir en la dieta diaria
Entre los alimentos beneficiosos, los lácteos descremados como leche y yogur bajo en grasa ejercen un efecto uricosúrico, facilitando la eliminación del exceso por vía renal. Las frutas y verduras frescas —cerezas, cítricos, manzanas y frutos rojos— aportan vitamina C y antioxidantes que ayudan a atenuar la inflamación asociada.
El café y los cereales integrales, consumidos con moderación, se han asociado en estudios clínicos con menores concentraciones de ácido úrico en plasma. Además, mantener una ingesta abundante de agua —entre 2 y 2.5 litros diarios— diluye la orina y previene la formación de cristales en articulaciones y riñones.
El Dr. Marte enfatiza que el control efectivo no requiere soluciones mágicas ni dietas extremas, sino constancia en hábitos cotidianos: ajustar la lista de compra, priorizar alimentos frescos y asegurar una hidratación adecuada transforma la alimentación en una herramienta terapéutica capaz de mejorar la calidad de vida y proteger las articulaciones a largo plazo.
Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo.
Para consultas, se puede contactar a través de articulos@sodonuclim.org o seguir sus redes sociales en @sodonuclim.
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Ana María Guzmán
Editora de Salud
Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.
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