Salud

Violencia de género: el impacto en la salud mental y los obstáculos para la recuperación

Testimonios y datos oficiales revelan que la violencia de género afecta gravemente la salud mental de las mujeres en República Dominicana, donde el presupuesto para salud mental es insuficiente.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

sábado, 19 de septiembre de 20263 min de lectura
Violencia de género: el impacto en la salud mental y los obstáculos para la recuperación
Violencia de género: el impacto en la salud mental y los obstáculos para la recuperación

La violencia basada en género deja secuelas profundas en la salud mental de las mujeres, incluyendo depresión, pérdida de memoria, alteraciones del estado de ánimo y dificultades para reconstruir sus vidas, según testimonios y datos oficiales de República Dominicana.

Bianca, sobreviviente de violencia de pareja, relató que sufrió episodios de amnesia tras agresiones psicológicas y físicas, llegando a no reconocer a su hija recién nacida ni saber su propio nombre. "Solo sabía que tenía una bebé porque me dolía la cicatriz de la cesárea", explicó, describiendo un estado mental de desconexión total.

Su proceso de recuperación comenzó al recibir acompañamiento profesional en el Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM) en Santiago, donde pudo identificar que era víctima de violencia de género. "Ya no quiero ser víctima de nada, quiero estar bien para mis hijos", afirmó tras recibir atención especializada.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las sobrevivientes de violencia acuden con mayor frecuencia a los servicios de salud, desde urgencias hasta atención prenatal y comunitaria, especialmente cuando aumenta la frecuencia y gravedad del abuso.

El estudio Violencia contra las mujeres en el ámbito de las relaciones de pareja (ENESIM-2018) revela que la tristeza, aflicción o depresión fue la consecuencia emocional más frecuente, reportada por el 9.3 % de las mujeres víctimas. Además, el 6 % reportó angustia o miedo, y el 5.5 % experimentó alteraciones en el apetito, riesgo de trastornos alimenticios.

El psiquiatra Ángel Almánzar, exdirector de Salud Mental del Ministerio de Salud, enfatiza que la atención en salud mental debe ser parte integral de la respuesta a la violencia, no solo posterior al proceso judicial. Advierte que factores como la culpa, la presión familiar o la afectividad hacia el agresor pueden llevar a las mujeres a retirar denuncias o abandonar protocolos de protección.

Sin embargo, el acceso a atención especializada sigue siendo limitado. República Dominicana asigna solo el 0.73 % de su presupuesto nacional a salud mental, muy por debajo del 5 % al 10 % recomendado por la OMS. Según Solagne Alvarado, no existe apoyo directo y sistemático del Ministerio de Salud Pública para sobrevivientes, y algunos medicamentos psiquiátricos se obtienen mediante donaciones privadas al Centro de Atención de Sobrevivientes de Violencia (CASV).

Desirée Del Rosario, coordinadora del Centro de Estudios de Género (CEG) del INTEC, señala que persisten barreras de acceso, pese a los planteamientos institucionales que reconocen la necesidad de una atención integral, incluyendo salud mental, jurídica y social.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.