Salud

Violencia de género: muchas lesiones pasan desapercibidas en los registros de salud

Muchas lesiones por violencia de género no se registran en los sistemas de salud por falta de detección o confianza en las instituciones, advierten expertos.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

jueves, 17 de septiembre de 20264 min de lectura
Violencia de género: muchas lesiones pasan desapercibidas en los registros de salud
Violencia de género: muchas lesiones pasan desapercibidas en los registros de salud

Cada hora, casi siete emergencias por violencia doméstica llegan al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1. Entre enero y agosto de 2026, el sistema gestionó más de 41,000 casos de violencia doméstica, de los cuales 22,307 involucraron a mujeres como víctimas. Esto equivale a un promedio de 168 casos diarios, lo que refleja la frecuencia con la que la violencia dentro del hogar activa una respuesta de emergencia.

Santo Domingo encabeza la lista de territorios con más casos registrados, con 14,069, seguido de Santiago (4,299), el Distrito Nacional (3,738), La Altagracia (2,815) y San Cristóbal (2,634). Estos datos revelan una concentración significativa en ciertas demarcaciones del país.

Atenciones en establecimientos de salud

Entre 2014 y 2023, se registraron 4,931 atenciones por violación sexual en establecimientos de salud, de las cuales 3,513 correspondieron a mujeres y 1,089 a hombres, lo que significa que las mujeres representaron aproximadamente el 75% de estos casos. En el mismo período, se reportaron 66,347 atenciones por agresiones físicas en establecimientos públicos y privados de salud, con una distribución casi equitativa: 50.1% fueron mujeres y el resto hombres.

Sin embargo, las autoridades advierten que estos números reflejan solo los casos que fueron identificados y documentados por el sistema sanitario. El Ministerio de Salud Pública señala que "las cifras disponibles representan los casos que fueron identificados y documentados por el sistema sanitario, no necesariamente toda la violencia que ocurre en el país".

Derivaciones y coordinación institucional

Entre enero y agosto de 2026, de los 41,579 casos de violencia doméstica gestionados, 41,579 fueron asignados a la Policía Nacional y 6,825 derivados a servicios de salud. Cuando la víctima era una mujer, 22,047 casos fueron atendidos por la policía y 4,558 por servicios de salud.

Además, se registraron 4,653 asignaciones de atención prehospitalaria, es decir, asistencia brindada en el lugar o durante el traslado, de las cuales 3,832 correspondieron a casos de violencia doméstica contra mujeres. Las mujeres lesionadas pueden ser trasladadas a hospitales para recibir atención inicial y luego ser referidas al Ministerio de la Mujer para seguimiento de prevención, atención y protección.

"Nos estamos sentando para analizar dónde estuvo el fallo y, de manera conjunta, construir una solución que impida que ocurra ese error por segunda vez", explicó Violetta Quezada, directora de Prevención y Atención a la Violencia del Ministerio de la Mujer.

La coordinación entre instituciones depende de la capacidad para compartir información y dar seguimiento a los casos. Quezada enfatizó que se están realizando análisis conjuntos para corregir fallas en el sistema.

Desafíos>Limitaciones en el registro y perspectivas de expertos

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) exhorta a fortalecer la capacidad de los sistemas de salud para brindar atención eficaz a sobrevivientes de violencia de pareja o sexual, destacando que esto requiere recopilar y rastrear datos administrativos de salud que reflejen el apoyo brindado a cada persona.

Por su parte, la activista social Virtudes Álvarez advierte que muchas mujeres permanecen en situaciones de violencia sin acudir a las instituciones por falta de confianza en los mecanismos estatales de protección. "¿Cuántas muertas en vida tenemos? ¿Cuántas muertas de miedo?", cuestionó, subrayando que los protocolos fracasarán si no se abordan las causas estructurales de la violencia, como una cultura machista que legitima el control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres.

La abogada Senaya Hernández señala que una mujer puede acudir a una consulta médica por una lesión como una fractura, quemadura o contusión, pero si no se identifica la violencia como causa, esa información no queda registrada en el expediente clínico. Esta brecha entre lo que ocurre y lo que el sistema logra documentar también se refleja en el Boletín Género y Salud del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, que advierte sobre esta limitación estadística.

En conclusión, aunque los registros oficiales muestran una alta incidencia de violencia de género, los expertos coinciden en que la cifra real es probablemente mayor debido a subregistro, falta de detección y barreras de acceso o confianza en las instituciones. Abordar este problema requiere no solo mejorar la capacidad de detección en salud, sino también intervenir en las raíces culturales y sociales de la violencia.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.