Salud

Párkinson en República Dominicana: diagnóstico temprano y enfoque multidisciplinario clave

En RD, el 1.6% de adultos mayores de 60 años tiene Parkinson. Diagnóstico temprano, enfoque multidisciplinario y atención a síntomas no motores son clave para mejorar calidad de vida.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

lunes, 10 de agosto de 20263 min de lectura
Párkinson en República Dominicana: diagnóstico temprano y enfoque multidisciplinario clave
Párkinson en República Dominicana: diagnóstico temprano y enfoque multidisciplinario clave

La enfermedad de Parkinson ya no es una condición ajena a República Dominicana, ya que se estima que alrededor del 1.6 % de la población mayor de 60 años vive con este trastorno neurodegenerativo, una cifra que tiende a aumentar debido al envejecimiento progresivo de la población dominicana.

Detrás de ese porcentaje hay miles de historias personales: personas que inicialmente notaron un temblor leve en la mano, una escritura cada vez más pequeña o una lentitud motora inexplicable, y que, tras consultar a un neurólogo, recibieron un diagnóstico que transformó sus vidas.

Según la doctora Cesarina Torres Vásquez, neuróloga con Alta Especialidad en Enfermedades Neurodegenerativas y Trastornos del Movimiento de Cedimat, el Parkinson es, después del Alzheimer, la enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo. Se origina por la pérdida progresiva de neuronas productoras de dopamina en la sustancia negra, una región profunda del cerebro.

Esta pérdida neuronal no ocurre de forma repentina: cuando aparecen los primeros síntomas motores visibles, ya se ha perdido una proporción considerable de estas neuronas, lo que indica que la enfermedad avanza silenciosamente durante años antes de manifestarse clínicamente.

Síntomas motores y no motores del Parkinson

Aunque el temblor en reposo es el signo más reconocido por el público, el signo verdaderamente característico del Parkinson es la bradicinesia, es decir, la lentitud progresiva para iniciar y ejecutar movimientos. Este enlentecimiento, más que el temblor, define clínicamente la enfermedad y es lo que el neurólogo busca prioritariamente durante la evaluación.

La bradicinesia se manifiesta en gestos cada vez más pequeños, una letra que se va achicando con cada palabra, dificultad para abotonarse una camisa o levantarse de una silla baja. Otros síntomas motores incluyen rigidez muscular (sensación de 'engranaje' al mover las extremidades), postura inclinada hacia adelante, paso corto y arrastrado, e inestabilidad postural, que aumenta significativamente el riesgo de caídas.

Lo que muchas personas desconocen es que el Parkinson tiene una importante componente no motora, que puede aparecer años o incluso décadas antes de los síntomas motores. Entre estos síntomas no motores se encuentran: pérdida del olfato, estreñimiento crónico, trastornos del sueño con movimientos violentos durante la fase REM, y cambios en el estado de ánimo como depresión, ansiedad y apatía.

En etapas avanzadas, pueden aparecer trastornos cognitivos que progresan hacia demencia asociada, así como alteraciones del sistema nervioso autonómico: hipotensión ortostática, problemas urinarios, sudoración excesiva y dolor de diversos tipos.

Enfoque de tratamiento: más allá de la medicación

La doctora Torres Vásquez enfatiza que el Parkinson no se trata solamente con una pastilla para el temblor. El abordaje debe ser integral, considerando el estado emocional, el sueño, la nutrición y el apoyo familiar y social. Ignorar los síntomas no motores equivale a pasar por alto aspectos que afectan profundamente la calidad de vida del paciente.

El pilar del tratamiento farmacológico sigue siendo la levodopa, descubida hace más de medio siglo y aún considerada el medicamento más eficaz para controlar los síntomas motores. Se combina comúnmente con agonistas dopaminérgicos, inhibidores de la MAO-B y inhibidores de la COMT, que prolongan y potencian su efecto.

Sin embargo, el tratamiento ideal debe ser multidisciplinario desde el momento del diagnóstico, incluyendo fisioterapia, terapia ocupacional y terapia del lenguaje. Con el tiempo, muchos pacientes desarrollan fluctuaciones motoras (períodos 'on' y 'off'), lo que requiere ajustes terapéuticos continuos.

El acceso equitativo a tratamientos, el fortalecimiento de las redes de apoyo y la promoción de diagnósticos tempranos y precisos son desafíos clave para mejorar el manejo del Parkinson en República Dominicana, especialmente frente al crecimiento esperado de casos en las próximas décadas.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.

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