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OSN 2026: Jaime Morales-Matos dirige concierto memorable con Adriana Garcell y Zvesdana Radojkovid

La OSN presenta su segundo concierto del 85.° Aniversario con Jaime Morales-Matos como director invitado y las solistas Adriana Garcell y Zvesdana Radojkovid en un programa de obras de Dukas, Saint-Saëns, Fauré, Rimski-Kórsakov y Falla.

José Luis Cabrera

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

viernes, 28 de agosto de 20263 min de lectura
OSN 2026: Jaime Morales-Matos dirige concierto memorable con Adriana Garcell y Zvesdana Radojkovid
OSN 2026: Jaime Morales-Matos dirige concierto memorable con Adriana Garcell y Zvesdana Radojkovid

La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) presentó su segundo concierto de la Temporada Sinfónica del 85.° Aniversario, una entrega destacada por su riqueza artística y la participación de solistas internacionales bajo la dirección del maestro puertorriqueño Jaime Morales-Matos. El evento, realizado en el marco de las celebraciones institucionales, contó con el patrocinio del Banco Popular Dominicano, Claro y Propagás, además del apoyo de diversas entidades culturales y comerciales del país.

El programa incluyó obras de repertorio exigente y variado: El aprendiz de brujo de Paul Dukas, el Concierto para violonchelo núm. 1 en la menor, Op. 33 de Camille Saint-Saëns, Élégie de Gabriel Fauré, Capricho español, Op. 34 de Nikolái Rimski-Kórsakov y las Suites núm. 1 y 2 de El sombrero de tres picos de Manuel de Falla. Esta selección reflejó un equilibrio entre lo virtuoso, lo expresivo y lo colorido, poniendo en valor tanto la técnica orquestal como la sensibilidad interpretativa.

El maestro Jaime Morales-Matos, trombonista de formación y con una trayectoria internacional que incluye presentaciones en España, Francia, Alemania, República Checa, Rusia, Bulgaria, Ecuador, Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos, demostró un dominio preciso del tempo y la dinámica. Su enfoque, descrito por la crítica de arte Carmen Heredia del diario Hoy como notable por su precisión en los tempi sin aceleraciones innecesarias, permitió extraer matices valiosos de la orquesta, especialmente en las obras de Dukas, Rimski-Kórsakov y Falla.

El plato fuerte del concierto fue la actuación de la violonchelista Adriana Garcell, miembro de la OSN y nacida en Cuba, quien interpretó con soltura el Concierto para violonchelo núm. 1 de Saint-Saëns, obra exigente tanto técnicamente como emocionalmente. Tras semanas de preparación intensiva, Garcell entró en acción casi inmediatamente al inicio de la pieza, estableciendo un diálogo virtuoso con la orquesta. Su expresividad corporal y facial fue destacada por los fotógrafos presentes, y tras el pieza principal, ofreció como encore fuera de programa la Cadencia del compositor veracruzano Calixto Méndez, transmitiendo la picardía rítmica del Caribe.

Tras el Concierto de Saint-Saëns, Garcell interpretó la Élégie, Op. 24 de Fauré, introduciendo un momento de recogimiento e intimismo que requirió madurez y sensibilidad interpretativa. Nacida en Cuba y formada bajo la tutela de Gladys López y Juan Verdera, Garcell se consolidó profesionalmente en República Dominicana desde 2012, tras ingresar a la OSN, y desde entonces ha sido una figura constante en las temporadas sinfónicas nacionales.

También formó parte del programa la solista serbia Zvesdana Radojkovid, cuya participación, aunque menos detallada en el texto original, contribuyó a la diversidad cultural del evento, reflejando el carácter internacional de la temporada y los lazos artísticos que la OSN ha cultivado con músicos de distintas procedencias, muchas de ellas vinculadas por residencia o vida familiar en el país.

La ausencia del maestro José Antonio Molina, figura emblemática y referente histórico de la OSN, fue señalada como un elemento singular de esta edición, pero no obstaculizó el éxito del concierto, que fue descrito como una experiencia que justificó los meses de ensayos, revisiones y esfuerzo físico y emocional de todos los involucrados. Para el público, el aplauso final representó el reconocimiento a un proceso artístico exigente y, en muchos aspectos, transformador.

Con este segundo concierto, la OSN reforzó su compromiso con la excelencia artística, la inclusión de talento internacional y la difusión de la música sinfónica como patrimonio cultural vivo, consolidando su rol en la vida cultural dominicana durante su 85.° aniversario.

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José Luis Cabrera
Sobre el autor

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

Periodista con experiencia en coberturas internacionales. Ex corresponsal en Washington D.C. y Nueva York para medios latinoamericanos.