Economía

Ola de calor y fallas en generadoras intensifican apagones en República Dominicana

Ola de calor y fallas en generadoras intensifican apagones en República Dominicana, afectando comercios y salud, especialmente en Gran Santo Domingo y región Enriquillo.

Miguel Ángel Pérez

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

lunes, 3 de agosto de 20264 min de lectura

La combinación de una ola de calor y fallas en las plantas generadoras ha intensificado los apagones en República Dominicana, afectando especialmente a pequeños comercios y residentes en el Gran Santo Domingo y la región Enriquillo. Según reportes de usuarios y comerciantes, las interrupciones del servicio eléctrico se han vuelto frecuentes y prolongadas, generando pérdidas económicas y molestias significativas.

Cruz Alejandro, propietario de una panadería en Los Minas, Santo Domingo Este, reportó haber experimentado hasta seis tandas de apagón en un solo día, lo que dificulta la conservación de alimentos y la operación de su negocio recién iniciado. Otros vendedores en zonas como Las Palmas de Alma Rosa coincidieron en que las fallas eléctricas son habituales y, en algunos casos, dejaron sin luz desde tempranas horas del viernes, afectando actividades comerciales básicas.

En la región Enriquillo, compuesta por las provincias de Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia, el aumento de la temperatura ha elevado la demanda de electricidad para el uso de abanicos, aires acondicionados y otros equipos de refrigeración. Este incremento en el consumo, sumado a la menor generación disponible, ha agudizado los apagones, con reportes de interrupciones de varias horas y variaciones de voltaje que afectan tanto zonas urbanas como rurales.

El Operador del Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC/SENI) verificó que varias generadoras estaban fuera de servicio durante el domingo, incluyendo AES Andrés FO, Barahona Carbón, una de las plantas de la CEPM, Haina TG, Estrella del Mar, Monte Río, Palamara, Palenque y Seaboard. Algunas estaban en mantenimiento, mientras que otras presentaban fallas técnicas, como problemas en turbinas o cambios de filtros.

Según el informe operativo del OC/SENI del 25 de julio, las causas de la energía no servida se distribuyeron así: 36.14% por fallas en transmisión, 19.05% por baja frecuencia en el SENI y 44.8% por causas internas de distribución. En esa fecha, se registraron generadoras indisponibles, aunque las autoridades indican que esto puede deberse a múltiples factores, incluyendo mantenimiento y ajustes por generación renovable.

Expertos del sector señalan que la salida de plantas térmicas puede responder a dos motivos: mantenimiento correctivo o planificado, o la reducción intencional de su producción cuando hay alta disponibilidad de energía renovable (como solar o eólica), para priorizar el uso de estos recursos más limpios. Ese domingo, antes del mediodía, la generación real fue del 59% térmica, 8% eólica y 1% hidroeléctrica.

La programación previa al mediodía de ayer estimaba una demanda de 3,228.94 megavatios, mientras que la generación programada fue de 3,058.54 MW. Sin embargo, la demanda real abastecida alcanzó los 4,261 MW, gracias al aporte de reserva fría sincronizada (plantas listas para entrar al sistema). A pesar de esto, las fallas en distribución y transmisión persisten como principales causas del déficit.

Los horarios más críticos de interrupción, según las Empresas Distribuidoras (Edes), se concentran entre el mediodía y las 3 p.m., alrededor de las 5 p.m. y, en mayor medida, después de las 11 p.m. Estos patrones coinciden con los picos de consumo diario y las limitaciones en la capacidad de respuesta del sistema.

El impacto social de los apagones trasciende lo económico, afectando especialmente a personas mayores y aquellos con condiciones de salud preexistentes como hipertensión arterial, quienes son más vulnerables al estrés térmico cuando fallan los sistemas de climatización. Organizaciones comunitarias y usuarios han expresado su preocupación a través de redes sociales, programas de radio y denuncias formales, señalando que la situación resulta insostenible para mantener negocios y garantizar bienestar.

Un comerciante del sector textil en Las Palmas de Alma Rosa resumió el sentir de muchos: «El que va a poner un negocio en este país, lo primero que tiene que comprar es una planta». Esta frase refleja la creciente percepción entre emprendedores de que la confiabilidad del servicio eléctrico no puede darse por sentada, lo que obliga a invertir en alternativas costosas como generadores propios.

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Sobre el autor

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

Economista y periodista financiero. Ex analista del Banco Central de la República Dominicana. Especialista en mercados y finanzas internacionales.

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