La diabetes puede dañar la visión sin síntomas: la importancia de los exámenes oculares periódicos
La diabetes puede dañar la retina sin síntomas iniciales. Exámenes oculares periódicos son clave para detectar retinopatía y edema macular a tiempo y prevenir pérdida de visión.
Ana María Guzmán
Editora de Salud

La diabetes puede afectar la visión sin presentar síntomas iniciales, lo que aumenta el riesgo de daño ocular irreversible si no se detecta a tiempo. Según explicó la doctora Mayelinne García, especialista en Retina y Vítreo del Instituto Espaillat Cabral, los niveles elevados de glucosa en sangre dañan progresivamente los pequeños vasos sanguíneos de la retina, lo que puede llevar a la desarrollo de retinopatía diabética, una complicación común tanto en diabetes tipo 1 como tipo 2.
En sus primeras etapas, esta condición suele avanzar de forma asintomática, lo que significa que una persona puede mantener una aparente buena visión mientras ocurren cambios patológicos en el fondo ocular. Por esta razón, la especialista enfatiza que la ausencia de molestias no garantiza la salud ocular y subraya la importancia del examen del fondo de ojo como herramienta clave para detectar alteraciones tempranas.
"Por esta razón, el examen del fondo de ojo resulta importante para observar la retina, detectar cambios tempranos y establecer el seguimiento adecuado", afirmó la doctora García. Este estudio permite identificar signos como microaneurismas, hemorragias o exudados antes de que progresen a etapas más graves.
Cuando la retinopatía avanza, los vasos retinianos pueden debilitarse, filtrar líquido o presentar sangrados. Además, puede desarrollarse edema macular diabético, causado por la acumulación de líquido en la mácula, la región responsable de la visión central necesaria para leer, reconocer rostros y distinguir detalles finos.
Entre las señales de alerta que requieren evaluación oftalmológica inmediata se encuentran: visión borrosa o fluctuante, dificultad para leer, aparición de manchas oscuras, puntos o cuerpos flotantes repentinos y pérdida parcial de la visión. Ante cualquier cambio visual súbito, se recomienda no esperar a que desaparezca espontáneamente y acudir de urgencia a un especialista.
La prevención y el control integral de la diabetes son esenciales para proteger la visión. La doctora García recomienda mantener niveles adecuados de glucosa, presión arterial y colesterol, adherirse al tratamiento médico indicado y adoptar hábitos saludables como una dieta equilibrada y actividad física regular. Estas medidas contribuyen significativamente a reducir el riesgo de aparición o progresión de la retinopatía.
Finalmente, destaca que el control metabólico y el seguimiento oftalmológico periódico deben trabajar de forma complementaria. Las revisiones oculares regulares permiten detectar alteraciones antes de que comprometan significativamente la visión, facilitando intervenciones oportunas y preservando la calidad de vida de las personas con diabetes.
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Ana María Guzmán
Editora de Salud
Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.
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