Salud

El Niño intensifica riesgos para la salud pública en América Latina

El Niño intensifica riesgos para la salud en América Latina: más de 5,2 millones afectados por inseguridad alimentaria, enfermedades y eventos climáticos extremos, según la OPS.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

lunes, 21 de septiembre de 20264 min de lectura
El Niño intensifica riesgos para la salud pública en América Latina
El Niño intensifica riesgos para la salud pública en América Latina

El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y representa una amenaza creciente para la salud pública en América Latina, según advierte el primer informe regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre este evento climático. Ciro Ugarte, del Departamento de Emergencias Sanitarias de la OPS, señaló que El Niño “no es solo un fenómeno climático. Puede afectar la salud de las personas de muchas maneras, desde la inseguridad alimentaria y las enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, hasta las interrupciones en los servicios de salud”.

Con una probabilidad superior al 90 % de que se produzca un evento muy intenso, Ugarte instó a los países a tomar el riesgo en serio y prepararse desde ahora. El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, que ocurre cada dos a siete años, implica vientos más cálidos sobre el océano Pacífico ecuatorial, alterando los patrones de sequías y lluvias en diversas regiones del planeta, cuyos efectos se intensifican con el cambio climático.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe una probabilidad superior al 90 % de que se desarrolle un fenómeno de El Niño muy intenso durante el otoño e invierno de 2026-2027 en el hemisferio norte. La OPS informó que ya se observan impactos en varias zonas del hemisferio, incluyendo sequía, inseguridad alimentaria, incendios forestales e inundaciones, aunque no todos estos eventos han sido atribuidos directamente a El Niño.

Hasta la fecha, ocho países o territorios han emitido declaraciones o alertas oficiales de emergencia relacionadas con las amenazas asociadas a El Niño. Se reporta que seis naciones enfrentan sequía activa o escasez de agua, seis luchan contra incendios forestales con impactos o riesgos para la salud, y cinco han sufrido daños por fuertes lluvias o inundaciones.

El informe destaca que más de 5,2 millones de personas en la región se ven afectadas, expuestas a riesgos o sufriendo inseguridad alimentaria aguda. Varios países ya reportan impactos en la salud vinculados a fenómenos meteorológicos extremos.

Impactos críticos por subregión

En América Central, el Corredor Seco —que atraviesa el istmo, especialmente en Honduras, Guatemala y El Salvador— está experimentando una grave afectación en la disponibilidad de agua, la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Guatemala reporta casi tres millones de personas en niveles críticos de inseguridad alimentaria, mientras que Honduras indica entre 1,8 y 2,2 millones de afectados por inseguridad alimentaria aguda.

En la región andina, Colombia enfrenta una situación compleja marcada por incendios forestales, fuertes lluvias y un brote activo de dengue, además de riesgos relacionados con malaria y fiebre amarilla. Por su parte, Perú atraviesa una de las situaciones más graves, con fuertes lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra que causaron al menos 70 muertes entre diciembre de 2025 y agosto de 2026 y afectaron a más de 600 centros de salud.

Brasil presenta señales de alerta ambiental significativas, incluyendo la disminución de los niveles de agua en la cuenca del Amazonas y el empeoramiento de la calidad del aire debido a los incendios forestales. Según datos citados por la OPS, 630 municipios han registrado niveles de partículas finas (PM2.5) superiores a los límites recomendados por la OMS.

En el Caribe, Jamaica, Puerto Rico y Trinidad y Tobago informan de condiciones de sequía y riesgos asociados a la escasez de agua, mientras que los países del Cono Sur mantienen medidas de preparación ante la previsión de aumento de lluvias, inundaciones y otros fenómenos extremos en los próximos meses.

Riesgos para la salud y respuesta de la OPS

El informe identifica diversos riesgos para la salud, incluidos los efectos directos del calor extremo, las enfermedades transmitidas por vectores (como dengue, zika y chikungunya) y por el agua, el deterioro de la calidad del aire y las interrupciones en los servicios de salud esenciales. Asimismo, advierte que los centros de salud siguen siendo vulnerables a daños en la infraestructura, interrupciones en el suministro de agua y electricidad, repercusiones en las cadenas de suministro, programas de vacunación y reducción del acceso a la atención médica.

Episodios anteriores de El Niño han coincidido con importantes emergencias de salud pública, como el resurgimiento del cólera en la década de 1990, las epidemias de zika y chikungunya en 2015-2016, y la transmisión récord de dengue en 2023 y 2024.

La OPS informó que está apoyando los esfuerzos de preparación y respuesta en toda la región, incluyendo iniciativas para fortalecer la resiliencia de los servicios de salud, mejorar la vigilancia epidemiológica, reforzar la seguridad hídrica y apoyar la continuidad de la atención para las comunidades vulnerables.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.