Economía

Subsidios eléctricos alcanzan el 69% del presupuesto y podrían superar estimaciones en 2026

Los subsidios eléctricos alcanzaron RD$58,780.4 millones en el primer semestre de 2026, equivalente al 69% del presupuesto anual, y podrían superar las estimaciones debido al alza de los precios energéticos internacionales.

Miguel Ángel Pérez

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

domingo, 27 de septiembre de 20264 min de lectura
Subsidios eléctricos alcanzan el 69% del presupuesto y podrían superar estimaciones en 2026
Subsidios eléctricos alcanzan el 69% del presupuesto y podrían superar estimaciones en 2026

Los subsidios al sector eléctrico en República Dominicana alcanzaron RD$58,780.4 millones entre enero y junio de 2026, equivalente al 69% del presupuesto anual asignado para este concepto, según la última actualización del Ministerio de Hacienda y Economía. Este monto representa un crecimiento del 28.3% respecto a los RD$42,003.1 millones destinados al mismo sector durante el mismo período de 2025.

Para el año fiscal 2026, el Gobierno tiene presupuestada una partida de RD$92,475.8 millones para subsidiar el sector eléctrico, principalmente destinada a cubrir el déficit de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE). Sin embargo, el gasto real acumulado en los primeros seis meses ya ascendió a RD$87,514.8 millones, lo que implica un incremento interanual del 49.3% y sugiere que el total anual podría superar significativamente las estimaciones iniciales.

Factores que impulsan el aumento del gasto en subsidios

El equipo monetario del Gobierno identifica este comportamiento como uno de los posibles riesgos macroeconómicos y fiscales del país en los últimos meses del año. Este aumento se explica principalmente por la exposición de la economía dominicana a los precios energéticos internacionales, agravada por las condiciones climáticas adversas de sequía que han reducido la generación hidroeléctrica y aumentado la dependencia de fuentes térmicas más costosas.

El informe "Informe de Coyuntura Macrofiscal Enero-Junio 2026" destaca que los precios del crudo se mantuvieron en niveles históricamente elevados durante el semestre, alcanzando un máximo histórico cercano a US$59.58 por barril el 12 de mayo, frente a los US$19.84 registrados el 2 de enero. Este comportamiento refleja que el actual choque energético no se limita a la oferta de crudo, sino que afecta de forma más aguda la capacidad global de refinación.

Contexto internacional y perspectivas futuras

La caída del precio del crudo no se trasladó con la misma velocidad ni magnitud a los precios de la gasolina y el diésel a nivel internacional, lo que indica una respuesta a la escasez de capacidad de refinación más que a la cotización del insumo. Para el resto de 2026, las perspectivas apuntan a una moderación gradual de los precios del petróleo, sustentada en una mayor disponibilidad de oferta a nivel mundial.

En este contexto, la OPEP+ acordó incrementar su producción en 188 mil barriles por día a partir de agosto, como parte del desmonte gradual de los recortes voluntarios anunciados en 2023, reafirmando su compromiso de preservar la estabilidad del mercado mediante una gestión flexible de la oferta. La Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) proyecta que el precio promedio del WTI se sitúe en US$76.18 por barril en 2026 y continúe su moderación hasta los US$60.83 por barril en 2027.

Impacto en otros sectores: alimentos y fertilizantes

En cuanto a las materias primas alimentarias, los precios internacionales comenzaron a moderarse a partir de mayo de 2026, luego de las presiones registradas durante los primeros meses del año. En junio, el índice de alimentos disminuyó 3.6% respecto al mes anterior, aunque permaneció 15.6% por encima del nivel observado en igual mes de 2025. Esta caída se explicó principalmente por la reducción de los precios de los mariscos (12.5%), los cereales (7.5%), el azúcar (5.2%) y la carne (0.5%), mientras que los aceites vegetales también registraron una disminución de 2.2%.

El descenso de los cereales respondió a mejores perspectivas de oferta y al avance de las cosechas en importantes países exportadores, especialmente de maíz y trigo, lo que contribuyó a aliviar parcialmente las presiones sobre los precios internacionales de los alimentos. Por su parte, el índice de fertilizantes registró un aumento mensual de 14.5% en marzo, el mayor desde noviembre de 2021, impulsado por interrupciones en la derivadas del conflicto en Oriente Medio, el aumento de los costos del gas natural y de los insumos agrícolas, particularmente la urea, cuyo precio alcanzó un máximo de US$858 por tonelada métrica al cierre de abril. Sin embargo, el índice comenzó a descender durante el segundo trimestre, con una caída más pronunciada en junio de 12.1%, favorecida por la normalización gradual de las cadenas de suministro y la reducción de las restricciones de oferta tras la reapertura del estrecho de Ormuz.

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Miguel Ángel Pérez
Sobre el autor

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

Economista y periodista financiero. Ex analista del Banco Central de la República Dominicana. Especialista en mercados y finanzas internacionales.