Tecnología

¿Quién elige realmente la música que escuchamos: nosotros o los algoritmos?

Los algoritmos de Spotify, YouTube y otras plataformas no imponen música, pero aprenden de cada clic, reproducción y 'me gusta' para personalizar recomendaciones, generando un debate sobre quién elige realmente lo que escuchamos.

Roberto Martínez

Roberto Martínez

Editor de Tecnología

viernes, 2 de octubre de 20264 min de lectura

Las plataformas de streaming como Spotify, YouTube, Apple Music y YouTube Music han transformado la forma en que las personas descubren y consumen música, pasando de una elección consciente a una experiencia mediada por algoritmos que aprenden continuamente del comportamiento del usuario.

En la actualidad existen más de 1.000 aplicaciones dedicadas a la reproducción de música, aunque pocas dominan el mercado global. Estas plataformas no solo reproducen canciones solicitadas, sino que también generan recomendaciones automáticas que aparecen mientras se navega por otras aplicaciones como TikTok, Instagram Reels o YouTube.

Muchos usuarios reportan descubrir entre tres y cinco nuevos artistas tras escuchar una recomendación, guardando la canción, dándole "me gusta" y continuando la reproducción, sin darse cuenta de que cada interacción alimenta el algoritmo con datos sobre sus preferencias.

Los algoritmos no funcionan como decisiones humanas arbitrarias, sino como sistemas de inteligencia artificial que analizan patrones de conducta: cuántas veces se repite una canción, si se escucha hasta el final, qué se busca, qué se guarda o qué se descarta. Cada acción se convierte en una señal que mejora la precisión de las futuras recomendaciones.

YouTube, por ejemplo, toma en cuenta el historial de reproducciones, búsquedas, interacciones como "me gusta" o "no me interesa", y el comportamiento diario de millones de usuarios para construir perfiles de gusto cada vez más específicos.

Un sondeo realizado por LISTÍN DIARIO auprès de 40 personas reveló que el 69.4% de los encuestados siente que elige libremente qué escuchar al abrir Spotify, YouTube o TikTok, mientras que el 30.6% cree que la aplicación ya anticipa su elección. Sin embargo, el 88.9% admittedo haber escuchado repetidamente una canción porque apareció primero en contenido de video corto, como TikTok o Reels, y terminó gustándole.

Víctor Manuel Escarramán Hernández (hijo), comunicador corporativo especializado en ecosistemas digitales, explicó que las recomendaciones no son aleatorias, sino el resultado de identificar patrones entre usuarios con características similares: edad, intereses, hábitos de consumo y estilo de vida.

"Con el desarrollo de la inteligencia artificial, las plataformas pueden relacionar gustos, intereses, edades, contenidos y estilos de vida para hacer recomendaciones cada vez más específicas".

Según Escarramán, una canción puede resurgir en popularidad entre personas que están entrando a los 30 años no porque el algoritmo "entienda" la nostalgia, sino porque detecta conductas repetitivas en grupos demográficos afines.

"Al final, el algoritmo lo creamos nosotros mismos", afirmó, destacando que la retroalimentación constante del usuario es lo que permite que el sistema mejore y personalice la experiencia.

Este nivel de personalización supera a la radio tradicional, que solo podía medir el alcance por emisora. Las plataformas digitales, en cambio, pueden saber si una canción se repite, se guarda para más tarde, se omite o se escucha en contexto con otros contenidos, lo que permite una comprensión mucho más profunda del comportamiento auditivo.

Como resultado, dos personas pueden usar la misma aplicación y recibir listas de reproducción totalmente distintas, incluso si comparten conexión a internet o entorno social. La música que se escucha ya no es solo una cuestión de gusto, sino también de cómo los algoritmos interpretan y predicen ese gusto a partir de microdecisiones diarias.

Aunque la viralización de canciones antes dependía de la radio, la televisión o el boca a boca, hoy un video corto puede catapultar una canción a lo más alto de las listas globales en cuestión de días, como ocurrió con "BbY WOW" de Judeline, Karol G y Rusowsky, que alcanzó el #1 en el top global de Spotify según datos de EL PAÍS.

En síntesis, mientras los usuarios sienten que mantienen el control, las plataformas ejercen una influencia silenciosa pero poderosa mediante algoritmos que aprenden, adaptan y anticipan — no imponiendo, pero sí guiando — la experiencia musical en la era digital.

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Roberto Martínez
Sobre el autor

Roberto Martínez

Editor de Tecnología

Ingeniero en sistemas y periodista tecnológico. Fundador de varios blogs de tecnología. Analiza las tendencias digitales que impactan a la República Dominicana.