Salud

OPS alerta: violencia contra personal de salud afecta a más del 60% en las Américas

La OPS advierte que más del 60% del personal de salud en las Américas ha sufrido violencia laboral, afectando su bienestar y la calidad de la atención médica.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

viernes, 25 de septiembre de 20264 min de lectura

La violencia contra el personal de salud sigue siendo un desafío crítico en la Región de las Américas, afectando el bienestar de los trabajadores y la calidad de la atención médica, advirtió la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante un seminario regional sobre el tema.

El encuentro reunió a alrededor de 400 participantes de 34 países, entre autoridades sanitarias, especialistas y representantes de asociaciones profesionales, quienes coincidieron en que el problema sigue estando subregistrado y, en muchos casos, normalizado en los lugares de trabajo.

Como parte de sus acciones para visibilizar esta situación y promover respuestas integrales, la OPS presentó la nueva hoja informativa "Cómo prevenir la violencia contra el personal de salud en la Región de las Américas", dirigida a responsables de políticas públicas, gestores de salud, profesionales sanitarios y otros actores clave.

Según una revisión sistemática internacional recogida en la publicación, alrededor del 62% del personal de salud a nivel mundial ha experimentado algún tipo de violencia laboral. Las agresiones verbales, notificadas por el 58%, constituyen la forma más común de violencia no física, seguidas por las amenazas, con un 33%, y el acoso sexual, con un 12%.

Un estudio realizado en 22 países, incluidos 20 de América Latina, encontró que el 66,7% del personal encuestado había sufrido alguna agresión durante el año anterior; entre estas agresiones, la violencia física estuvo presente en aproximadamente uno de cada diez casos.

"La violencia contra el personal de salud no debe considerarse una parte inevitable del trabajo. Es un problema de salud pública, de derechos humanos y de funcionamiento de los sistemas de salud"

– Silvana Luciani, jefa de la Unidad de Enfermedades No Transmisibles y Prevención de la Violencia y los Traumatismos de la OPS.

Los participantes destacaron que la violencia adopta múltiples formas, desde insultos, amenazas y agresiones físicas por parte de pacientes o familiares, hasta acoso laboral, discriminación, violencia sexual y amenazas vinculadas con contextos de inseguridad y crimen organizado.

Consecuencias y factores de riesgo

La violencia tiene consecuencias directas sobre el bienestar físico y mental del personal sanitario. También puede contribuir al agotamiento profesional, el ausentismo, la rotación laboral y dificultar la retención de trabajadores capacitados.

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo se encuentran la sobrecarga de trabajo, los largos tiempos de espera, la escasez de personal y recursos, las dificultades de comunicación con pacientes y familiares y las condiciones de trabajo.

El estudio regional también señaló las demoras en la atención y la falta de recursos para resolver problemas médicos entre los desencadenantes más frecuentes de las agresiones.

Otros factores citados, como la inseguridad en las comunidades, la violencia armada, el crimen organizado y determinados contextos de emergencia o conflicto, pueden agravar el problema.

También existe violencia entre trabajadores, incluido el acoso laboral, el bullying, la discriminación y la violencia sexual, que puede verse favorecida por estructuras jerárquicas rígidas y culturas institucionales que normalizan estas prácticas.

El personal de enfermería y otros profesionales que trabajan en primera línea se encuentran entre los grupos más expuestos, debido a su contacto directo y continuo con pacientes y comunidades.

Enfoque de género y llamado a la acción

En el Caribe, por ejemplo, expertos señalaron que la violencia verbal constituye la forma más frecuente de agresión contra el personal de enfermería. También advirtieron sobre el impacto del acoso sexual y la necesidad de contar con mecanismos seguros y confidenciales de denuncia.

"Cuando una enfermera se ve afectada, el sistema de salud se ve afectado"

– Javon Gray, presidente del Capítulo Omega Kappa de la Sociedad Internacional de Honor de Enfermería Sigma Theta Tau, en representación de la Escuela de Enfermería de Mona de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI).

"La violencia contra las enfermeras y los trabajadores de salud no debe normalizarse", subrayó.

Las mujeres, que representan cerca del 70% de la fuerza laboral en salud, están particularmente expuestas a determinadas formas de violencia, entre ellas el acoso sexual. La OPS destaca la importancia de incorporar una perspectiva de género en las estrategias de prevención y respuesta.

La violencia se puede prevenir, y prevenirla requiere respuestas integrales y sostenidas, afirmó Britta Monika Baer, asesora regional en Prevención y Respuesta a la Violencia de la OPS durante el evento.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.