Salud

Ojo seco en verano: causas, prevención y cuándo consultar al oftalmólogo

El verano aumenta el riesgo de ojo seco por calor, aire acondicionado, pantallas y agua de piscina o mar. Especialista da consejos para prevenir y cuándo consultar.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

lunes, 3 de agosto de 20263 min de lectura
Ojo seco en verano: causas, prevención y cuándo consultar al oftalmólogo
Ojo seco en verano: causas, prevención y cuándo consultar al oftalmólogo

El aumento de las molestias oculares durante el verano es un fenómeno cada vez más frecuente, según advierten especialistas en salud visual. Factores como el calor intenso, el uso prolongado de aire acondicionado, la exposición al sol y el viento pueden intensificar los síntomas del ojo seco, una condición que afecta la lubricación natural de la superficie ocular.

La doctora Cristal Manzanillo, especialista en Córnea, Cirugía de Catarata y Refractiva del Instituto Espaillat Cabral en Santo Domingo, explica que estos elementos ambientales aceleran la evaporación de la lágrima, alterando la estabilidad de la película lagrimal y provocando ardor, enrojecimiento, sensación de arenilla, irritación y visión borrosa.

Además de las condiciones climáticas, el uso excesivo de pantallas contribuye significativamente al problema. Al concentrarse frente a dispositivos electrónicos, las personas reducen la frecuencia de parpadeo, lo que disminuye la distribución natural de las lágrimas sobre la córnea y agrava la sequedad ocular.

Otros factores estacionales que aumentan el riesgo incluyen el contacto con el cloro de las piscinas y el agua salada del mar, ambos capaces de irritar la superficie ocular y empeorar el malestar en personas ya predispuestas al ojo seco.

Recomendaciones para proteger la salud visual en verano

Para mitigar estos efectos, la doctora Manzanillo sugiere una serie de medidas preventivas: evitar que el aire acondicionado o los ventiladores soplen directamente sobre el rostro, tomar descansos regulares durante el uso de pantallas (siguiendo la regla 20-20-20), usar gafas de sol con protección ultravioleta y proteger los ojos al nadar con gafas acuáticas apropiadas.

Las lágrimas artificiales pueden ofrecer alivio temporal en casos leves, pero su uso debe ser individualizado y guiado por las necesidades específicas de cada paciente, ya que no todas las formulaciones son adecuadas para todos los tipos de ojo seco.

"El verano no tiene por qué ser una temporada de molestias oculares constantes", afirma la doctora Manzanillo, enfatizando que la prevención y el cuidado proactivo son clave para mantener la comodidad visual durante los meses más cálidos.

Cuándo consultar a un especialista

Si los síntomas persisten, se vuelven frecuentes o interfieren con las actividades diarias, es esencial acudir a una evaluación oftalmológica completa. Un diagnóstico preciso permite determinar la causa subyacente del ojo seco y establecer un tratamiento adecuado, que puede incluir terapias específicas más allá de las lágrimas artificiales convencionales.

Reconocer los factores que afectan la superficie ocular y buscar orientación especializada a tiempo son pasos fundamentales para prevenir complicaciones y garantizar una salud visual óptima durante todo el año.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.

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