Educación

La lonchera escolar: clave para la salud y el rendimiento académico de los niños

Una lonchera escolar equilibrada mejora la salud, concentración y rendimiento académico de los niños, según expertos en nutrición de República Dominicana.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

viernes, 21 de agosto de 20264 min de lectura
La lonchera escolar: clave para la salud y el rendimiento académico de los niños
La lonchera escolar: clave para la salud y el rendimiento académico de los niños

La lonchera escolar es mucho más que un simple recipiente para calmar el hambre, ya que puede convertirse en una herramienta fundamental para el crecimiento, la concentración y la salud de los niños durante su jornada académica.

Ante el preocupante aumento del sobrepeso y la obesidad infantil, especialistas en nutrición hacen un llamado urgente a las familias para que presten mayor atención a la calidad y cantidad de los alimentos que consumen sus hijos, tanto dentro como fuera del hogar.

Según datos del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), el 31.1 % de los estudiantes en República Dominicana presenta sobrepeso u obesidad, una cifra que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes mellitus tipo 2, alteraciones en los lípidos sanguíneos y acumulación de grasa en el hígado.

Componentes de una lonchera equilibrada

La nutrióloga clínica Keila Guzmán Rodríguez explica que una lonchera saludable debe incluir diversos grupos de alimentos adaptados a las necesidades individuales de cada niño. Entre las opciones recomendadas se encuentran los cereales integrales, como pan integral, pan pita, tortilla integral, avena, casabe y papa.

A estos se pueden añadir frutas y vegetales como manzana, piña, guineo, fresas, kiwi, melón, mandarina, naranja, zanahoria, brócoli y tomate. También es esencial incorporar fuentes de proteínas, ya sean animales o vegetales, como huevo, atún, pollo, garbanzos y lentejas.

Las grasas saludables también forman parte de una alimentación equilibrada; el aguacate y los frutos secos, como almendras y semillas de cajuil, son excelentes alternativas para complementar las meriendas. En cuanto a los lácteos, se recomiendan opciones como yogur y leche, mientras que el agua se destaca como la bebida fundamental para mantener una adecuada hidratación.

Impacto en el rendimiento académico

Guzmán Rodríguez enfatiza que la alimentación durante la etapa preescolar y escolar cumple un papel crucial en el crecimiento y desarrollo cognitivo. “Los niños necesitan consumir macronutrientes como carbohidratos, proteínas y grasas, así como micronutrientes como vitaminas y minerales, para responder a las demandas propias de esta etapa”, afirma la especialista.

Advierte que una alimentación deficiente puede afectar negativamente la concentración y el desempeño escolar. Las meriendas basadas principalmente en golosinas y productos de bajo valor nutricional no sustituyen los alimentos necesarios para un funcionamiento óptimo durante la jornada escolar.

Una lonchera cargada de azúcar, grasas saturadas y productos ultraprocesados no solo contribuye al desarrollo de problemas de salud a largo plazo, sino que también se asocia con fatiga y menor rendimiento académico.

Errores comunes y recomendaciones prácticas

Entre los errores más frecuentes está enviar cantidades excesivas de comida, incluso cuando los alimentos son saludables. La porción debe ajustarse a la edad y las necesidades específicas del niño.

Otro error común es incluir jugos ultraprocesados, bebidas azucaradas y snacks conocidos como “chucherías”, que aportan pocos nutrientes y altos niveles de azúcar y grasas no saludables.

La especialista aclara que la lonchera no debe sustituir el desayuno. Según explica, esta merienda representa aproximadamente entre un 10 % y un 15 % del requerimiento diario energético del niño, mientras que el desayuno aporta alrededor del 25 %. Por ello, recomienda que los estudiantes desayunen antes de acudir a clases.

La hidratación también es esencial: el agua debe formar parte de la lonchera diaria, y el yogur puede servir como una alternativa nutritiva.

Alimentación saludable sin alto costo

Guzmán Rodríguez afirma que preparar una lonchera equilibrada no implica necesariamente un gasto elevado. Las familias pueden utilizar productos nacionales y fácilmente disponibles en el mercado para elaborar meriendas nutritivas sin afectar significativamente el presupuesto familiar.

La clave está en la planificación, la disposición y el compromiso. Elaborar menús semanales de desayuno y merienda ayuda a organizar las compras y reducir la dependencia de productos ultraprocesados. Se recomienda incluir frutas y vegetales todos los días, de lunes a viernes, como parte habitual de las meriendas escolares.

El rol fundamental del hogar

Más allá de lo que el niño lleva en su mochila, la nutrióloga destaca el papel del entorno familiar en la formación de hábitos alimenticios saludables. Los padres funcionan como principales referentes para sus hijos, por lo que sus decisiones influyen directamente en las elecciones alimentarias de los menores.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.

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