Salud

Legionelosis: síntomas, transmisión y prevención tras brote en Nueva York

Brote de legionelosis en Nueva York deja 2 muertos y 72 infectados. Se explica transmisión, síntomas y medidas de prevención clave.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

martes, 21 de julio de 20263 min de lectura

Dos muertes y 72 casos confirmados de legionelosis han sido reportados por el Departamento de Salud de Nueva York en los últimos días, según informaron fuentes oficiales. La primera víctima falleció el viernes y fue confirmada el sábado, lo casos se han generados por la enfermedad, también conocida como enfermedad del legionario.

La legionelosis es una infección pulmonar grave causada por la bacteria Legionella pneumophila, que se transmite principalmente por inhalación de aerosoles contaminados. No se propaga de persona a persona, pero puede afectar gravemente a personas vulnerables, especialmente aquellas con sistemas inmunológicos debilitados, enfermedades crónicas o de edad avanzada.

¿Cómo se contagia la legionel la legionelosis?

La bacteria Legionella pneumophila se encuentra naturalmente en ambientes acuáticos como lagos, ríos, aguas termales y sistemas de agua potable. Sin embargo, su proliferación peligrosa ocurre en instalaciones humanas donde el agua se estanca o se calienta insuficientemente, como:

  • Torres de enfriamiento de sistemas de aire acondicionado
  • Redes de agua caliente y fría en edificios
  • Humidificadores y sistemas de nebulización
  • Instalaciones de hidromasaje o spas

Además, aunque menos común, se han documentado casos de transmisión a recién nacidos durante partos en agua, cuando el agua utilizada está contaminada con la bacteria.

Síntomas y diagnóstico

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la legionelosis se manifiesta con síntomas que aparecen entre 2 y 10 días después de la exposición. Los signos más comunes incluyen:

  • Fiebre alta
  • Escalofríos
  • Tos seca o con flema
  • Dificultad para respirar
  • Dolor muscular y malestar general

En casos graves, la infección puede progresar a neumonía, insuficiencia respiratoria o falla multiorgánica, lo que aumenta el riesgo de mortalidad, especialmente si no se trata a tiempo con antibióticos específicos.

Prevención y tratamiento

Actualmente, no existe una vacuna para prevenir la legionelosis, según advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS). El tratamiento depende de antibióticos como macrólidos o fluoroquinolonas, administrados bajo supervisión médica tras confirmación diagnóstica mediante pruebas de orina o esputo.

Las medidas preventivas clave recomendadas por autoridades sanitarias incluyen:

  • Mantenimiento regular y desinfección de sistemas de agua
  • Evitar el estancamiento del agua en tuberías poco utilizadas
  • Abrir grifos semanalmente en edificios con bajo uso para renovar el agua
  • Controlar la temperatura del agua caliente (por encima de 60°C) y fría (por debajo de 20°C) para inhibir el crecimiento bacteriano

Aunque en algunos casos leves el cuerpo puede eliminar la infección de forma espontánea, la OMS enfatiza que cuando los pulmones están afectados, el tratamiento antibiótico es esencial para evitar complicaciones graves o fatales.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.

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