Política

Emisario de Trump obtuvo 107 millones de dólares mediante empresa de cripto fundada con socio

El enviado de Trump para Oriente Medio ganó 107 millones de dólares mediante la venta de su participación en una empresa de cripto que fundó con un socio, según reportes de septiembre de 2026.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

miércoles, 9 de septiembre de 20262 min de lectura
Emisario de Trump obtuvo 107 millones de dólares mediante empresa de cripto fundada con socio
Emisario de Trump obtuvo 107 millones de dólares mediante empresa de cripto fundada con socio

El enviado especial de Donald Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, obtuvo ganancias por 107 millones de dólares tras la venta de su participación en una empresa de criptomonedas que fundó junto a un socio comercial, según información revelada en septiembre de 2026.

Los hechos se remontan a la creación de la firma de activos digitales, cuya identidad no fue detallada en los reportes iniciales, pero que Witkoff cofundó antes de asumir su rol diplomático en la administración Trump. La operación financiera que generó las ganancias ocurrió mediante la venta de su participación accionarial, aunque no se especificó el comprador ni los términos exactos de la transacción.

Steve Witkoff, reconocido desarrollador inmobiliario de Nueva York y cercano aliado de Trump, fue designado como enviado especial para Oriente Medio en un contexto de tensiones crecientes con Irán y esfuerzos por reactivar diálogos regionales. Su nombramiento generó debate debido a su falta de experiencia previa en diplomacia internacional y sus estrechos vínculos empresariales con el expresidente.

La revelación de sus ganancias en el sector cripto se produjo en medio de una agenda diplomática intensa que incluyó reuniones con funcionarios egipcios sobre negociaciones con Irán, encuentros con el hijo del sha de Irán para abordar protestas internas, y participación en conversaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre seguridad militar y el conflicto en Ucrania.

Aunque no se acusó a Witkoff de violar normas éticas o legales directamente relacionadas con su cargo, la situación planteó preguntas sobre los posibles conflictos de interés entre sus actividades financieras privadas y sus responsabilidades públicas como representante del gobierno estadounidense en asuntos de alta sensibilidad geopolítica.

Los informes no indicaron que Witkoff haya renunciado a sus intereses empresariales al asumir el cargo, ni que haya colocado sus activos en un fideicomiso ciego, práctica común entre funcionarios de alto nivel para evitar percepciones de influencia indebida. Su caso se suma a un patrón observado en varias nominaciones de la administración Trump, donde figuras con amplios patrimonios privados asumieron roles oficiales sin desinvertir completamente sus holdings.

El episodio ocurrió en un año marcado por múltiples frentes de tensión internacional: las negociaciones estancadas sobre el programa nuclear iraní, la guerra en Ucrania sin avances significativos hacia la paz, y los esfuerzos por estabilizar frentes en Gaza y el Líbano, todos ellos dentro de la agenda que Witkoff fue encargado de apoyar desde su posición como enviado especial.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.