Seguridad

El peso de los apodos en los barrios dominicanos: identidad y delito

En barrios dominicanos, los apodos como 'Droga' o 'Yon el Sicario' tienen más peso que el nombre de pila y reflejan identidad, delito y folclor urbano, según la Policía Nacional.

Francisco Herrera

Francisco Herrera

Reportero de Investigación

jueves, 8 de octubre de 20262 min de lectura
El peso de los apodos en los barrios dominicanos: identidad y delito
El peso de los apodos en los barrios dominicanos: identidad y delito

En los barrios vulnerables de la República Dominicana, los apodos o alias han adquirido un peso identitario que, en muchos casos, supera al nombre de pila registrado en el Registro Civil. Este fenómeno, profundamente arraigado en el folclor urbano, refleja no solo características físicas o habilidades callejeras, sino también supuestos vínculos con actividades delictivas.

Según información proporcionada por la Policía Nacional, durante un operativo reciente se registró la entrega voluntaria de 195 presuntos delincuentes, cuyos alias fueron ampliamente difundidos en medios y redes sociales. Entre ellos, destacan casos como el de Bryan Ernesto Prensa, conocido como "Droga", vinculado a un asalto a mano armada en Villa María del Distrito Nacional, y José Alberto Alcántara Vargas, alias "Yon el Sicario", acusado de doble homicidio en el sector Buenos Aires de Herrera.

Estos sobrenombres no son meros apodos afectuosos, sino marcadores sociales que, según las autoridades, pretenden proyectar una imagen de poder, especialidad criminal o intimidación. Se clasifican en categorías como los alias conductuales, que buscan infundir respeto mediante la violencia o delimitar territorios criminales.

Otro ejemplo es el de Kelvin Fermín Sierra, conocido como "El Malo", señalado por múltiples robos y atracos en Las Terrenas. Asimismo, Yeicol Carmona Martínez, alias "Maneo", fue acusado de intento de homicidio y agresión con arma de fuego tras entregarse acompañado de su madre y un pastor evangélico.

El caso de Daurys de los Santos Aguirre, apodado "La Bolanta", está vinculado al mundo de los motores y se le atribuye presunta participación en un doble homicidio agravado. Por su parte, Manuel Ezequiel Lebrón Mariano, cuyo alias "Cebastian" presenta una falta ortográfica, es considerado reincidente en asaltos a mano armada e intento de homicidio según los registros policiales de Barahona.

En el caso de "Cebastian", su entrega voluntaria fue inicialmente rechazada por autoridades locales bajo el argumento de que debía presentar primero las armas de fuego que se le atribuyen. Posteriormente, junto a su sobrino y su abogado, se presentó en la sede central de la Policía Nacional en Santo Domingo, donde fue formalmente detenido.

Este fenómeno revela una paradoja social: mientras el nombre oficial representa la identidad legal, el apodo barrial funciona como una marca de reputación en las calles, capaz de generar tanto respeto como temor. Su persistencia en registros policiales y su uso cotidiano reflejan la compleja interacción entre identidad, marginalidad y percepción de riesgo en ciertos sectores urbanos del país.

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Francisco Herrera
Sobre el autor

Francisco Herrera

Reportero de Investigación

Periodista investigativo con enfoque en transparencia gubernamental y casos de corrupción. Premio Nacional de Periodismo 2022.