Política

EE. UU. elimina límites de emisiones para centrales de gas y carbón

EE. UU. elimina límites federales a emisiones de centrales de gas y carbón, argumentando flexibilidad industrial, mientras ambientalistas advierten aumento de CO₂ y riesgos climáticos.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

lunes, 14 de septiembre de 20263 min de lectura
EE. UU. elimina límites de emisiones para centrales de gas y carbón
EE. UU. elimina límites de emisiones para centrales de gas y carbón

Estados Unidos ha derogado oficialmente los límites federales a las emisiones de gases de efecto invernadero para centrales eléctricas alimentadas por gas natural y carbón, según anunció la Agencia de Protección Ambiental (EPA) el 14 de septiembre de 2026.

La medida, que entra en vigor inmediatamente, revoca las normas establecidas durante la administración anterior bajo el Plan de Energía Limpia, que imponían límites estrictos a las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y otros contaminantes de las plantas termoeléctricas. La decisión fue tomada tras una revisión regulatoria que concluyó que las restricciones anteriores imponían cargas excesivas a la industria energética sin beneficios proporcionales para la salud pública o el medio ambiente.

La EPA argumentó que la derogación permitirá mayor flexibilidad operativa a las empresas eléctricas, especialmente en regiones donde la infraestructura de energías renovables aún no es suficiente para garantizar el suministro estable. Según el comunicado oficial, la agencia mantendrá su autoridad para regular otros contaminantes atmosféricos, como el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno, bajo la Ley de Aire Limpio.

Los defensores de la medida, incluidos representantes de la Asociación Nacional de Minería y el Instituto de la Energía Eléctrica, afirmaron que la eliminación de estos límites reducirá los costos de producción eléctrica y evitará el cierre prematuro de plantas que aún desempeñan un papel clave en la estabilidad de la red nacional. Señalaron que muchas de estas instalaciones están equipadas con tecnologías de captura de carbono y control de emisiones que ya cumplen con estándares internacionales.

Por otro lado, organizaciones ambientales como el Sierra Club y el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC) criticaron fuertemente la decisión, advirtiendo que podría aumentar las emisiones de CO₂ en hasta 300 millones de toneladas anuales equivalente a poner en circulación 65 millones de automóviles adicionales. Advirtieron que esto pone en riesgo los compromisos climáticos de Estados Unidos bajo el Acuerdo de París y podría desencadenar demandas legales por parte de estados liderados por demócratas.

La administración actual sostiene que está impulsando una estrategia energética «de todas las fuentes», que incluye inversiones en nuclear, hidrógeno y captura de carbono, mientras mantiene el carbón y el gas como pilares de la transición energética. Sin embargo, expertos del Laboratorio Nacional de Energía Renovable (NREL) advierten que sin límites federales, la transición hacia energías limpias podría ralentizarse significativamente en estados sin políticas climáticas propias.

La derogación se produce en un contexto de creciente demanda eléctrica impulsada por la expansión de centros de datos, la electrificación del transporte y el crecimiento industrial. Según la Administración de Información Energética (EIA), se espera que la generación eléctrica a partir de gas y carbón represente aún más del 50% de la mezcla nacional en 2030, aunque su participación relativa esté disminuyendo frente a las renovables.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.