Salud

Dos agentes de seguridad por hospital: el desafío de proteger centros de salud con recursos limitados

En los hospitales públicos dominicanos, solo dos agentes de seguridad suelen controlar accesos y atender incidentes, pese al alto flujo de usuarios y la creciente violencia en centros de salud.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

sábado, 18 de julio de 20264 min de lectura

La seguridad en los hospitales públicos de la República Dominicana enfrenta un desafío estructural: en las entradas principales de los centros asistenciales, generalmente solo dos personas son responsables de controlar el acceso, orientar a los usuarios y responder ante situaciones de tensión, pese al alto flujo diario de pacientes, familiares, visitantes y personal de salud.

Durante un recorrido realizado por El Día en el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, el Hospital Infantil Dr. José Manuel Rodríguez Jimenes, el Instituto de Oncología Dr. Heriberto Pieter y el Hospital General Docente de la Policía Nacional, se constató que en cada entrada principal suele haber un vigilante civil (contratado por el sistema de salud) y un agente de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas u otro organismo de seguridad.

Estos trabajadores no solo controlan quién entra y sale, sino que también orientan a quienes llegan por primera vez, median en conflictos y actúan como primera respuesta ante incidentes que pueden alterar el funcionamiento del hospital. Su labor incluye intervenir para calmar discusiones y evitar que los conflictos escalen, especialmente en contextos de alta tensión emocional por el estado de salud de un paciente o los tiempos de espera.

Sin embargo, la cantidad de personal disponible representa un obstáculo significativo cuando deben atender simultáneamente distintos puntos del hospital o responder a incidentes que involucran a varias personas. La presión aumenta ante hechos violentos, ya que deben actuar con los recursos disponibles mientras se gestionan refuerzos, lo que evidencia la carga desproporcionada que asume un equipo reducido frente al constante flujo de usuarios.

Esta situación ya había sido reconocida por las autoridades. El 24 de enero de 2024, la Presidencia anunció la incorporación de militares y policías retirados a labores de vigilancia en hospitales, con el objetivo de fortalecer la seguridad y reducir las agresiones contra el personal médico y los pacientes. En ese momento, el entonces director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Mario Lama, informó que la institución contaba con 1.765 agentes de seguridad distribuidos en hospitales de todo el territorio nacional.

La medida fue adoptada tras una solicitud del Colegio Médico Dominicano (CMD), luego del registro de múltiples incidentes en centros de salud. El entonces presidente del CMD, Waldo Ariel Suero, señaló que en diciembre de 2023 se produjo un incremento de las agresiones en hospitales y que había recibido denuncias de representantes regionales y provinciales sobre hechos de violencia.

Los incidentes recientes reflejan la naturaleza de las situaciones que el personal de seguridad debe enfrentar con recursos limitados. El caso más grave ocurrió el domingo 22 de junio de 2026 en el área de emergencias del Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras, donde el sargento mayor del Ejército, Tony Vallejo Méndez, asesinó a tiros a su pareja, Nancy Sánchez Gálvez de Vallejo, de 33 años. Durante el hecho, una bala perdida hirió de muerte a Marilenny Cuello, de 45 años.

Meses antes, el 6 de febrero, un agente de seguridad fue agredido en el Hospital Francisco Moscoso Puello, hecho que se viralizó en redes sociales. Según el centro sanitario, un paciente que recibía diálisis falleció tras complicaciones de su condición. Dos familiares acudieron a la estación de Enfermería para exigir explicaciones; la discusión escaló y ambas mujeres, visiblemente alteradas, agredieron al agente cuando este intentaba conducirlas hacia la salida.

Otro incidente ocurrió el 2 de febrero en el Hospital Salvador B. Gautier, donde un presunto delincuente habría accedido al segundo piso y asaltado a una médica residente mientras evaluaba a un paciente. Según los reportes, el hombre la golpeó en el rostro antes de huir con sus pertenencias.

El personal de seguridad constituye el primer filtro entre el exterior y las áreas donde permanecen pacientes, médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud. Además de controlar accesos, restringen el ingreso a zonas sensibles, orientan a visitantes y intervienen para evitar que discusiones deriven en confrontaciones mayores. No obstante, con apenas dos agentes por entrada, su capacidad de respuesta queda frecuentemente sobrepasada por la demanda real de los centros asistenciales públicos.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.

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