Desplazados por proyecto URBE se reubican en humedales del Ozama pese a esfuerzos de rescate
300 familias desplazadas por URBE se quedan en humedales del Ozama por indemnizaciones insuficientes, pese al proyecto de rescate ambiental del río.
Roberto Martínez
Editor de Tecnología

Unos 300 familias desplazadas por la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE) han optado por permanecer en la margen oriental del río Ozama, específicamente en las zonas de Las Lilas y Tres Brazos, Santo Domingo Este, pese al proyecto gubernamental de rescate ambiental del cauce.
Según la Fundación Dominicana Amor a los Envejecientes y la Niñez (Fundoamor), esta decisión responde a que las indemnizaciones recibidas por sus propiedades oscilan entre RD$300,000 y RD$600,000, un monto insuficiente para acceder a viviendas dignas en zonas menos vulnerables.
Franklin Tamayo, presidente de Fundoamor, advirtió que esta situación contradice el objetivo central del proyecto "Recuperación de la Margen Oriental del Río Ozama", que busca sanear y proteger uno de los principales acuíferos del Gran Santo Domingo.
"Desde Fundoamor expresamos nuestra preocupación porque se siga replicando la ocupación de los humedales, cuando lo que se pretende es su rescate", declaró Tamayo, quien ha recibido incluso amenazas de muerte por denunciar esta problemática.
El funcionario señaló que la solución no radica en la entrega directa de dinero, sino en la construcción previa de viviendas en zonas habitables, seguido del traslado de las familias, modelo similar al aplicado en el proyecto La Nueva Barquita.
Aunque reconoce que iniciativas como La Nueva Barquita son costosas, Tamayo sostiene que existen alternativas más económicas que eviten seguir afectando las riberas del Ozama y, por ende, el déficit habitacional.
El proyecto de recuperación, supervisado por URBE, cuenta con una inversión de RD$409,5 millones y fue recorrido hace tres meses y 20 días por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza. La intervención busca mejorar la infraestructura urbana, sanear el borde del río y dignificar las condiciones de vida de aproximadamente 62,815 habitantes de la zona.
No obstante, la reubicación de las familias en los mismos humedales no solo pone en riesgo los objetivos ambientales, sino que además incrementa la presión sobre los ecosistemas frágiles y perpetúa condiciones de vulnerabilidad para las comunidades afectadas.
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Roberto Martínez
Editor de Tecnología
Ingeniero en sistemas y periodista tecnológico. Fundador de varios blogs de tecnología. Analiza las tendencias digitales que impactan a la República Dominicana.
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