Internacional

Desastre en Nepal y China: más de 2.400 desaparecidos tras devastador deslave

Más de 2.400 personas desaparecidas tras un devastador deslave en la frontera entre Nepal y China causado por el colapso de un glaciar. Se han rescatado 586 cuerpos.

José Luis Cabrera

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

viernes, 28 de agosto de 20264 min de lectura

El número de personas desaparecidas tras el devastador deslave en la frontera entre Nepal y China superó las 2.400, según informaron las autoridades de gestión de desastres de Nepal el viernes, dos días después del colapso glaciar que desencadenó un enorme flujo de agua helada y sedimentos en la región.

Los equipos de emergencia han rescatado 586 cuerpos hasta el momento, de los cuales 579 fueron encontrados en Nepal y siete en la región autónoma china del Tíbet. Algunos de los cuerpos fueron arrastrados río abajo hasta llegar a territorio indio, lo que evidencia la magnitud del desastre.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) confirmó que el desastre fue causado por el colapso de un glaciar, que liberó una masa torrencial de hielo, lodo y agua que sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos tanto en Nepal como en Tíbet. El fenómeno se agravó por acumulación de agua en lagos glaciares, uno de los cuales se desbordó el viernes en Tíbet, poniendo en riesgo a los equipos de rescate.

Escalada en las cifras y ampliación de la lista de desaparecidos

Las autoridades nepalesas añadieron 933 trabajadores de hidroeléctricas a la lista de desaparecidos, que ya incluía excursionistas y peregrinos que se dirigían al sagrado monte Kailash, ubicado en el lado chino de la frontera. Entre los desaparecidos también se encuentran decenas de devotos hindúes de todo el mundo que realizaban esta peregrinación religiosa.

Un grupo de 57 fieles indios fue afectado directamente por el alud: dos de los tres autobuses que los transportaban fueron arrastrados por el flujo de lodo. Una sobreviviente, Sivaranjani Muthunathan, de 46 años, relató a la AFP que lograron escapar por la puerta del conductor y refugiarse en una zona elevada, mientras que los ocupantes de los otros autobuses desaparecieron.

"De repente nos vimos envueltos en una especie de niebla, de humo, que lo cubrió todo", declaró Muthunathan. "Pudimos salir del autobús, uno tras otro, por la puerta del conductor".

Operaciones de rescate y respuesta internacional

El ejército nepalés localizó a aproximadamente 100 personas atrapadas en un túnel de un proyecto hidroeléctrico, entre ellas el marido de Sita Adhikari, quien declaró a la prensa: "No tengo noticias desde que hablé con él aquel día a las 7H00". Los rescatistas enviaron dos helicópteros y lograron poner a salvo a unos 350 trabajadores y residentes de la instalación.

Un primer grupo de 21 rescatistas chinos llegó el viernes por la tarde al puesto fronterizo de Gyirong, en el corazón de la zona devastada, según informó la prensa estatal china. El presidente chino, Xi Jinping, presidió una reunión sobre la situación y ofreció ayuda a Nepal.

La Policía nepalí emitió una alerta de evacuación inmediata para los rescatistas tras detectar un nuevo riesgo de inundación en Tíbet, aunque la alerta fue levantada a inicios de la tarde sin que se reportaran nuevas incidencias. Medios estatales chinos indicaron que el riesgo de inundaciones asociado al lago está "disminuyendo gradualmente" y que las tareas de rescate "se desarrollan de forma ordenada".

Según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), alrededor de 93.000 personas podrían haber sido afectadas por el desastre, y advirtieron que "el trauma será enorme". Aunque Nepal ha rechazado por el momento la asistencia extranjera para las operaciones de rescate, la Unión Europea anunció una ayuda de emergencia de dos millones de euros (2,3 millones de dólares), y Canadá aportará 3,6 millones de dólares en ayuda humanitaria.

Este evento se suma a la historial de desastres naturales en la región durante el monzón de verano, entre junio y septiembre. Según los científicos, el cambio climático está aumentando la intensidad y frecuencia de eventos como deslizamientos de tierra y inundaciones repentinas en Nepal, Tíbet y el sur de Asia. Este deslave es el más mortífero en Nepal desde el terremoto de 2015, que dejó cerca de 9.000 muertos, y supera en magnitud a las inundaciones históricas de 1993, que causaron más de 1.300 fallecidos.

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Sobre el autor

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

Periodista con experiencia en coberturas internacionales. Ex corresponsal en Washington D.C. y Nueva York para medios latinoamericanos.