Política

Colombia pone fin a las negociaciones de paz con grupos armados ilegales

El Gobierno de Colombia terminó las negociaciones de paz con grupos armados ilegales, revocando credenciales y reconocimientos por falta de voluntad de paz.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

sábado, 29 de agosto de 20263 min de lectura
Colombia pone fin a las negociaciones de paz con grupos armados ilegales
Colombia pone fin a las negociaciones de paz con grupos armados ilegales

El Gobierno de Colombia anunció la terminación de las mesas de diálogo con varios grupos armados ilegales, argumentando la ausencia de voluntad real de paz por parte de dichos actores. La decisión fue formalizada mediante resoluciones emitidas el viernes por la noche y conocidas este sábado, que revocan tanto los nombramientos de los negociadores estatales como el reconocimiento de los delegados de las organizaciones insurgentes.

El presidente Abelardo de la Espriella justificó la medida afirmando que corresponde al jefe de Estado definir los términos, momentos y interlocutores de los acercamientos de paz, según lo establece la Constitución. Según las resoluciones, los diálogos iniciados bajo la política de 'paz total' del anterior gobierno de Gustavo Petro no prosperaron debido a la falta de avances concretos y el debilitamiento de la confianza entre las partes.

Entre los grupos afectados por la suspensión de las conversaciones se encuentran el Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN). El EMBF, que en 2024 se separó del Estado Mayor Central (EMC) tras rechazar continuar los diálogos con el gobierno de Petro, fue uno de los principales interlocutores en las mesas de negociación.

La CNEB, por su parte, nació de una escisión de la Segunda Marquetalia y está integrada por la Coordinadora Guerrillera del Pacífico (CGP) y los Comandos de Frontera (CDF). Una de las resoluciones señala que, pese a la instalación de la Mesa de Diálogos de Paz, se han presentado hechos que han erosionado el proceso y no se ha podido evidenciar una voluntad genuina de paz ni de reinserción a la vida civil por parte del grupo armado.

Como consecuencia directa de la medida, el Gobierno revocó las credenciales de sus negociadores y retiró el reconocimiento otorgado a los delegados de los grupos armados para participar en los diálogos. Uno de los representantes afectados, Armando Novoa, jefe negociador del Gobierno con la CNEB, criticó la decisión como innecesaria, señalando que su equipo había presentado una renuncia irrevocable el 6 de agosto, un día antes de la toma de posesión de de la Espriella, por lo que bastaba con aceptarla formalmente.

La política de 'paz total', promovida como eje central del gobierno de Gustavo Petro, ya había enfrentado fracasos previos con otros actores como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el EMC, cuyos diálogos fueron suspendidos por el mismo Petro al alegar falta de voluntad de paz. La iniciativa también aspiraba a incluir negociaciones con disidencias de las FARC y la sometimiento a la justicia de estructuras criminales como el Clan del Golfo, aunque hasta ahora los resultados han sido limitados.

Antes de asumir el cargo, de la Espriella había advertido que su administración no ofrecería concesiones generosas ni aceptaría acuerdos inaceptables, y en su discurso de investidura declaró que la vía del diálogo estaba completamente agotada con los grupos armados ilegales, sentando así las bases para la decisión anunciada este fin de semana.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.