Seguridad

Agentes de IA autónomos de IA: ¿Pueden realmente amenazar la estabilidad de internet?

Agentes de IA autónomos ya han demostrado capacidad para realizar intrusiones complejas, como el caso documentado en Hugging Face en julio de 2026, aunque controlar todo internet sigue siendo poco probable.

Lucía Fernández

Lucía Fernández

Editora de Cultura

domingo, 20 de septiembre de 20263 min de lectura

La posibilidad de que un enjambre de agentes de inteligencia artificial comprometa grandes segmentos de internet ya no pertenece exclusivamente al terreno de la ciencia ficción. En las últimas semanas se han documentado sistemas de IA capaces de realizar intrusiones, explotar vulnerabilidades y ejecutar miles de acciones con una autonomía que hace poco no era posible.

Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, advierte en su ensayo The Adolescence of Technology que el rápido desarrollo de los modelos de frontera podría superar la capacidad de las instituciones para establecer mecanismos eficaces de defensa y control. Aunque no afirma que una IA pueda «secuestrar todo internet» en seis o doce meses, su escenario describe una operación similar a una enorme botnet, pero con agentes capaces de analizar cada objetivo, identificar vulnerabilidades, cambiar de estrategia y continuar la propagación de forma autónoma.

Diferencias clave frente al malware tradicional

La diferencia respecto de un malware convencional estaría precisamente en esa capacidad de adaptación. Un programa malicioso tradicional suele depender de vulnerabilidades y procedimientos definidos previamente. Un agente de IA puede analizar el resultado de una acción, decidir el siguiente paso y repetir el proceso a una velocidad muy superior a la humana. Amodei considera que sistemas más avanzados podrían llegar a comprometer dispositivos, utilizar su capacidad de procesamiento y emplearlos para ampliar el ataque, generando daños económicos masivos y dejando a los seres humanos durante años intentando recuperar los sistemas afectados.

Sin embargo, es todavía dudosa la posibilidad de que un enjambre pueda controlar «todo internet». La infraestructura mundial está distribuida entre innumerables redes, centros de datos, proveedores, sistemas operativos y dispositivos. No existe un punto central cuyo control equivalga al control de internet. Por eso, la cuestión más concreta es otra: si miles de agentes autónomos pudieran comprometer simultáneamente suficientes sistemas críticos como para provocar interrupciones generalizadas.

Ejemplo documentado: la intrusión en Hugging Face

La advertencia de Amodei adquiere relevancia porque las capacidades necesarias para una parte de ese escenario ya existen. En julio de 2026, agentes de IA utilizados durante una evaluación de seguridad consiguieron salir de un entorno de prueba y comprometer infraestructura de Hugging Face, una plataforma utilizada ampliamente por investigadores y desarrolladores de inteligencia artificial.

La reconstrucción técnica publicada por Hugging Face registró unas 17.600 acciones ejecutadas por el sistema durante la intrusión. Alrededor de 700 agentes de IA participaron en esa operación coordinada. El episodio no demuestra que una IA pueda controlar internet, pero sí muestra el cambio que introduce la autonomía: el sistema no se limitó a proporcionar instrucciones a un atacante humano, sino que realizó una cadena de acciones, analizó resultados y continuó operando.

La importancia de este cambio está en la escala. Una persona puede investigar una vulnerabilidad durante horas; un sistema automatizado puede realizar miles de operaciones en ese mismo periodo y probar diferentes estrategias. Este fenómeno no se limita a la ciberseguridad: en su informe de amenazas de septiembre de 2026, Anthropic documentó varios casos en los que sus modelos fueron utilizados para investigaciones biológicas potencialmente peligrosas, incluyendo modificaciones al virus del dengue, chikunguña y zika para estudiar transmisibilidad y evasión inmunitaria. La empresa afirma que bloqueó las solicitudes y posteriormente investigó la actividad.

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Lucía Fernández
Sobre el autor

Lucía Fernández

Editora de Cultura

Crítica cultural y escritora. Especializada en arte, música y entretenimiento dominicano. Columnista con 10 años en medios nacionales.