Política

Abstención electoral en República Dominicana: casi la mitad de votantes no participó en 2024

Casi el 46% de los electores dominicanos no votó en las elecciones de 2024, según la JCE, reflejando desconfianza, corrupción y otras barreras a la participación democrática.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

viernes, 11 de septiembre de 20262 min de lectura

La abstención electoral sigue siendo un desafío estructural para la democracia dominicana, tal como lo confirman los datos oficiales de la Junta Central Electoral (JCE) correspondientes a las elecciones presidenciales y congresuales de 2024. Según el informe presentado por el organismo electoral, el 45.6 % de los electores habilitados no acudió a las urnas, lo que representa casi uno de cada dos ciudadanos con derecho a voto.

Este porcentaje, equivalente a millones de votantes ausentes, fue detallado en el estudio titulado “Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior, elecciones 2024”, publicado por la JCE. El análisis identifica múltiples factores que explican este fenómeno, entre los que destacan la desconfianza hacia los partidos políticos, el rechazo a prácticas de corrupción y otros obstáculos logísticos o institucionales que dificultan la participación efectiva en el proceso electoral.

El informe también matiza que la abstención no siempre equivale a indiferencia política. En muchos casos, el no voto se interpreta como una forma de expresión crítica por parte de ciudadanos que, aunque no apoyan a ninguna opción, utilizan su ausencia como mecanismo de protesta o señal de descontento con el sistema. Otros electores, por su parte, enfrentan barreras reales —como desplazamiento, falta de documentación o condiciones laborales— que les impiden ejercer su derecho al voto pese a tener la intención de hacerlo.

Ante esta situación, medios como Acento salieron a campo para recoger testimonios directos de la ciudadanía, con el objetivo de comprender mejor las motivaciones detrás de la baja participación y evaluar si existe una disposición futura para votar en próximos comicios. Este enfoque cualitativo complementa los datos cuantitativos de la JCE y aporta una visión más humana y contextualizada del fenómeno electoral.

El desafío para las autoridades electorales y los actores políticos radica ahora en diseñar estrategias que no solo fomenten la participación, sino que también recuperen la confianza en las instituciones democráticas. Sin abordar las causas profundas de la desafección —como la percepción de impunidad, la falta de representación o la desconexión entre gobernantes y gobernados—, los esfuerzos por aumentar la turnout podrían resultar insuficientes o temporales.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.