Trump ordena cambiar nombre del Lago Ontario a 'Lago de América'
Trump firma orden para renombrar el Lago Ontario como 'Lago de América' amid tensions with Canada over trade tariffs and diplomatic disputes.
Ana María Guzmán
Editora de Salud

Donald Trump firmó una orden ejecutiva para cambiar el nombre del Lago Ontario a 'Lago de América', en medio de una escalada de tensiones comerciales con Canadá. La medida, anunciada desde la Casa Blanca, se presenta como una respuesta a lo que el presidente estadounidense describió como un trato desfavorable por parte de funcionarios canadienses.
El mandatario justificó la decisión afirmando que "los funcionarios canadienses nos han tratado muy mal" y los calificó de "gente desagradable". Trump señaló que la idea de renombrar cuerpos de agua había estado en su consideración durante un tiempo, haciendo referencia al cambio previo del nombre del Golfo de México a 'Golfo de América', que describió como ahora "de forma muy rutinaria".
El Lago Ontario, ubicado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, es uno de los cinco Grandes Lagos de América del Norte y tiene una superficie aproximada de 18,960 kilómetros cuadrados. Su nombre actual proviene de la palabra iroquesa "Ontarí'io", que significa "lago brillante". El cambio propuesto tendría implicaciones simbólicas, aunque su aplicación práctica y legal permanecen inciertas debido a la naturaleza binacional del lago.
La orden se enmarca en un contexto de guerra comercial entre ambas naciones. Canadá había anunciado previamente aranceles de hasta el 50 % sobre productos estadounidenses por un valor de aproximadamente 20,000 millones de dólares estadounidenses, en respuesta a medidas similares impuestas por Washington. Estos gravámenes, que incluyen productos como acero, lácteos, electrodomésticos y electrónica, entrarán en vigor el 8 de septiembre.
En respuesta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Canadá aplicará represalias «dólar por dólar» contra las exportaciones estadounidenses, coincidiendo en porcentaje y valor con los aranceles impuestos por EE.UU. Carney enfatizó que las medidas canadienses se enfocarán en sectores estratégicos para equilibrar el impacto económico.
Trump insinuó posibles futuros cambios en la nomenclatura geográfica, sugiriendo que podría considerar renombrar el Océano Atlántico o el Océano Pacífico, e incluso ambos, como parte de una estrategia más amplia de afirmación simbólica frente a sus socios comerciales.
Aunque las órdenes ejecutivas presidenciales tienen autoridad dentro del territorio estadounidense, el Lago Ontario es un recurso hídrico compartido bajo tratados internacionales, lo que plantea dudas sobre la validez unilateral de un cambio de nombre sin acuerdo canadiense. Expertos en derecho internacional han señalado que cualquier modificación oficial requeriría consenso binacional y posiblemente la aprobación de organismos como la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
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Ana María Guzmán
Editora de Salud
Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.
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