sociedad

República Dominicana necesita una política cultural de Estado con visión a diez años

La designación de nuevos miembros del Consejo Nacional de Cultura abre el debate sobre la necesidad de una verdadera Política Cultural de Estado en la República Dominicana.

Lucía Fernández

Lucía Fernández

Editora de Cultura

viernes, 17 de julio de 20262 min de lectura

La reciente designación de nuevas personalidades como miembros honoríficos del Consejo Nacional de Cultura, mediante decreto presidencial, representa una oportunidad para abordar un tema de fondo: la ausencia de una verdadera Política Cultural de Estado en la República Dominicana. Más allá de los méritos de los designados, el hecho invita a reflexionar sobre el rumbo cultural del país.

Una política pública no se reduce a actividades aisladas como festivales, ferias o conciertos. Estas pueden formar parte de una gestión, pero solo adquieren sentido cuando responden a una visión previamente concebida. Una política cultural de Estado es un proyecto de nación: un conjunto de principios, objetivos, prioridades y estrategias que orientan las decisiones del Estado y permiten evaluar sus resultados.

El país carece actualmente de un Plan Nacional de Cultura público, conocido y con metas claras. No existe un documento accesible a la ciudadanía que defina prioridades, indicadores o mecanismos de evaluación para los próximos diez años. Esta ausencia dificulta saber cómo se integra la cultura al modelo de desarrollo nacional.

La cultura no es un complemento del desarrollo; es desarrollo en sí misma. Fortalece la identidad, preserva la memoria histórica, transmite valores, estimula la creatividad, forma ciudadanos, impulsa las industriales culturales y creativas y construye el sentido de pertenencia. Ningún país puede aspirar a un desarrollo integral sin definir su horizonte cultural.

Los programas de gobierno presidenciales suelen priorizar economía, educación, salud, seguridad, infraestructura, turismo y empleo, pero rara vez incluyen con claridad un proyecto cultural que acompañe ese modelo. Se anuncian restauraciones patrimoniales o incentivos a expresiones artísticas, pero estas acciones, por sí solas, no constituyen una política cultural.

Es necesario preguntar: ¿cuál es la visión cultural de la República Dominicana para los próximos diez años? ¿Cómo fortaleceremos nuestra identidad en un mundo globalizado? ¿Cómo incorporaremos la educación artística en la formación de niños y jóvenes? ¿Qué papel jugarán las industrias culturales en la economía? ¿Cómo protegeremos el patrimonio material e inmaterial? ¿Cómo garantizaremos acceso equitativo a la cultura en todas las provincias y municipios?

Abrir esta conversación no es un acto de confrontación, sino un ejercicio democrático. Ningún país alcanza un desarrollo verdaderamente integral si la cultura ocupa un lugar secundario. Es hora de construir una Política Cultural de Estado que trascienda gobiernos, ministros y coyunturas políticas.

Compartir artículo

Lucía Fernández
Sobre el autor

Lucía Fernández

Editora de Cultura

Crítica cultural y escritora. Especializada en arte, música y entretenimiento dominicano. Columnista con 10 años en medios nacionales.

República Dominicana necesita una política cultural de Estado con visión a diez años | Noticias Daily