Economía

RD$ 53.775 millones dormidos en la banca dominicana: embargos, herencias y cuentas inactivas

RD$ 53.775 millones permanecen inmovilizados en la banca dominicana por embargos, fallecimientos y cuentas inactivas, representando el 15.6% de los instrumentos de captación.

Miguel Ángel Pérez

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

martes, 6 de octubre de 20263 min de lectura

Al cierre de agosto de 2026, el sistema financiero dominicano mantenía RD$ 53.775 millones en fondos que, aunque figuran en los balances bancarios, no pueden ser movilizados por sus titulares debido a embargos judiciales, fallecimientos sin sucesión declarada o prolongada inactividad.

Este monto representa apenas el 1.5 % de las captaciones totales del sistema (RD$ 3.529.388 millones), pero se distribuye en 2.320.969 instrumentos, equivalente al 15.6 % de todos los productos de captación. En otras palabras, casi uno de cada seis instrumentos de depósito está retenido por un tribunal, olvidado por su titular o esperando a un heredero.

Distribución por categoría

Los fondos se clasifican de la siguiente manera:

  • RD$ 28.312 millones en cuentas embargadas (308.965 instrumentos)
  • RD$ 12.872 millones a nombre de clientes fallecidos
  • RD$ 12.269 millones en cuentas inactivas de tres a diez años
  • RD$ 322 millones en cuentas abandonadas por más de diez años

El saldo promedio revela desigualdades significativas: una cuenta inactiva tiene en promedio RD$ 7.291, mientras que una cuenta abandonada promedia apenas RD$ 1.928. En contraste, el saldo medio de las cuentas de clientes fallecidos alcanza RD$ 79.451, casi once veces el de una cuenta inactiva.

Evolución y tendencias

Las cuentas inactivas crecieron un 10.0 % en doce meses, casi al mismo ritmo que el total de captaciones (10.4 %), lo que equivale a unos RD$ 1.100 millones adicionales. Este aumento indica que las gestiones de localización exigidas a las entidades financieras no han logrado reducir el saldo acumulado.

Por el contrario, las cuentas abandonadas disminuyeron un 7.1 %, coherente con el mecanismo legal: tras diez años de inactividad, los bancos publican la relación de cuentas, esperan seis meses y transfieren los fondos al Banco Central, donde permanecen en custodia por otros diez años antes de pasar al Fondo de Contingencia si no son reclamados.

En cuanto a los fondos embargados, suman RD$ 28.312 millones y retrocedieron un 4.5 %. Sin embargo, persiste el problema de la sobrerretención: cuando un mismo embargo se notifica a varias entidades, cada una puede inmovilizar fondos por el monto total de la deuda, provocando que el deudor termine con más dinero retenido que lo adeudado, incluso afectando cuentas donde recibe su salario.

Herencias detenidas y riesgos asociados

El segmento de clientes fallecidos es particularmente preocupante: creció un 13.6 % en un año, superando en tres puntos porcentuales el crecimiento del sistema. Un tercio de estos fondos está en depósitos a plazo, lo que refleja no olvido, sino el atrapamiento de patrimonio familiar en procesos sucesorios lentos y costosos.

Según la normativa, los bancos no pueden liberar estos fondos sin documentos como la determinación de herederos, la declaración y pago del impuesto sucesoral ante la DGII (Ley 2569) y su certificación. Cuando el proceso es costoso y prolongado, especialmente para montos modestos, el trámite sucesoral se convierte en una barrera efectiva al acceso al patrimonio.

Además, las cuentas dormidas representan un vector de riesgo para fraude y lavado de activos. Bajo la Ley 155-17, la reactivación de una cuenta inactiva debe tratarse como un evento que requiere debida diligencia reforzada, ya que podría ser utilizada por terceros para recibir fondos ilícitos con un historial aparentemente limpio.

Recomendaciones regulatorias

Para mejorar la transparencia y eficacia del sistema, se sugiere:

  • A la Superintendencia de Bancos: publicar estos datos desglosados por entidad, rango de saldo y antigüedad, especialmente para identificar concentraciones en saldos menores de RD$ 5.000.
  • A la Junta Monetaria y la DGII: crear un procedimiento unificado y acelerado para la liberación de fondos sucesoriales, reduciendo costos y tiempos para herederos de montos modestos.

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Miguel Ángel Pérez
Sobre el autor

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

Economista y periodista financiero. Ex analista del Banco Central de la República Dominicana. Especialista en mercados y finanzas internacionales.