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Procedimiento tras una denuncia por violencia de género: evaluación, protección y seguimiento judicial

Tras denunciar violencia de género, la víctima pasa por evaluación psicológica y médica, protección integral, asignación de abogado y solicitud de orden de arresto, avanzando hacia la querella judicial.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

miércoles, 30 de septiembre de 20263 min de lectura
Procedimiento tras una denuncia por violencia de género: evaluación, protección y seguimiento judicial
Procedimiento tras una denuncia por violencia de género: evaluación, protección y seguimiento judicial

Tras presentar una denuncia por violencia de género, la víctima inicia un proceso estructurado que busca garantizar su seguridad, recopilar pruebas y avanzar hacia la justicia, independientemente de que la agresión sea física, psicológica, sexual, económica o digital.

El primer paso consiste en la recepción de la denuncia, ya sea directamente en una dependencia del Ministerio Público o mediante la Línea Vida de la Procuraduría. Posteriormente, el caso es remitido a la Dirección Nacional Contra la Violencia de Género, donde se realiza una evaluación integral.

Esta evaluación incluye un examen psicológico y médico realizado por especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), cuyo objetivo es determinar el grado de daño sufrido por la víctima y obtener evidencia forense que pueda ser incorporada al expediente judicial.

Protección integral de la víctima y su entorno familiar

Cada jurisdicción cuenta con una oficina de la Dirección Nacional Contra la Violencia de Género, donde no solo se evalúa a la mujer denunciante, sino también a sus hijos, si los tiene, en cumplimiento de la Ley 136-03, que establece medidas de protección para menores expuestos a situaciones de violencia.

Las entrevistas se realizan mediante un método de conversación relajada, diseñado para generar confianza y permitir que la víctima describa con detalle los tipos de violencia sufridos y la duración de la situación de riesgo.

Este proceso puede extenderse por ocho horas o más, tras lo cual el representante del Ministerio Público asignado al caso consulta si la víctima dispone de un lugar seguro para resguardarse junto a sus hijos.

Medidas de protección y asistencia legal

Si la víctima confirma que tiene un refugio seguro, debe proporcionar los datos del lugar y de quienes lo habitan. En caso contrario, ella y sus hijos son trasladados a una casa de acogida, con acompañamiento de un agente del Ministerio Público o un servidor designado para tal efecto.

Asimismo, se le pregunta si cuenta con representación legal. De no tener abogado, se le informa que la Oficina de Servicio Nacional de Representación Legal de los Derechos de la Víctima (RELEVIC) le asignará uno de forma gratuita.

Con el respaldo legal, el Ministerio Público solicita una orden de arresto contra el agresor, pudiendo también solicitar medidas de coerción y una orden de alejamiento a favor de la víctima.

De la denuncia a la querella: avance en la fase judicial

Una vez detenido el agresor, la víctima, a través de su abogado, puede convertir la denuncia inicial en una querella formal, paso necesario para continuar con el proceso penal.

Antes de la audiencia, el juez puede ordenar un anticipo de pruebas solicitado por el Ministerio Público, especialmente considerando la condición de vulnerabilidad de las víctimas de violencia de género, lo que permite anticipar su testimonio bajo protección.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.