Salud

La preocupación por el envejecimiento en mujeres inicia a los 36 años, según estudio global

Estudio de BCG revela que la preocupación por el envejecimiento en mujeres inicia a los 36 años, una década antes de lo que el mercado responde con soluciones de longevidad.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

jueves, 1 de octubre de 20262 min de lectura
La preocupación por el envejecimiento en mujeres inicia a los 36 años, según estudio global
La preocupación por el envejecimiento en mujeres inicia a los 36 años, según estudio global

La preocupación de las mujeres por su salud a largo plazo comienza mucho antes de la menopausia, específicamente entre los 36 y 38 años, según revela el Estudio Global de Longevidad 2026 realizado por Boston Consulting Group (BCG). Este hallazgo surge de un análisis que involucró a 10.608 personas de 12 países y destaca una brecha significativa entre el momento en que las mujeres empiezan a interesarse por su futuro bienestar y el momento en que el mercado les ofrece soluciones específicas.

Los cambios hormonales y los desafíos de fertilidad típicos de esta etapa elevan en ocho puntos porcentuales el interés femenino por la salud futura, casi el doble del efecto observado durante la menopausia. En contraste, entre los hombres, un aumento comparable en esta preocupación ocurre aproximadamente una década después, alrededor de los 46 a 48 años.

Parul Bajaj, coautora del informe, señala que «las empresas suelen comenzar a hablar con las mujeres sobre salud a largo plazo cuando alcanzan la menopausia, pese a que esa preocupación aparece aproximadamente diez años antes». Esta desincronización se refleja también en el comportamiento de consumo: las mujeres en perimenopausia o menopausia utilizan suplementos, servicios especializados y tratamientos orientados a la longevidad entre 15 y 22 puntos porcentuales más que otros grupos analizados.

Sin embargo, su satisfacción con las opciones disponibles se mantiene alrededor del 50 por ciento. Este grupo también registra el mayor gasto mensual en productos y servicios de longevidad, con una mediana de US$84, frente a US$68 entre otras mujeres y US$73 entre los hombres. Cerca de una de cada tres mujeres (33%) estaría dispuesta a aumentar su gasto hasta US$108 mensuales si encontrara alternativas con mejores resultados.

El estudio identifica además una brecha en la atención médica: solo el 63% de las mujeres consulta a un médico por afecciones hormonales como síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o menopausia, mientras que el porcentaje sube al 78% cuando se trata de enfermedades cardiovasculares. Entre quienes buscan atención por problemas hormonales, el 72% afirma haberse sentido tomada en serio por los profesionales de la salud, frente al 85% de quienes consultaron por síntomas cardíacos.

Según BCG, esta demanda insatisfecha entre mujeres en perimenopausia y menopausia representa una oportunidad de mercado cercana a US$350 mil millones para la industria global de la longevidad, subrayando la necesidad de intervenir antes en la vida de las mujeres con soluciones efectivas y accesibles.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.