Educación

Oralidad y escritura: dos pilares fundamentales del lenguaje humano

La oralidad y la escritura son dos modalidades complementarias del lenguaje humano, cada una con características específicas pero unidas por el propósito fundamental de la comunicación.

Miguel Ángel Pérez

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

domingo, 30 de agosto de 20263 min de lectura
Oralidad y escritura: dos pilares fundamentales del lenguaje humano
Oralidad y escritura: dos pilares fundamentales del lenguaje humano

El lenguaje constituye una de las características distintivas de la especie humana, pues ninguna otra criatura posee la capacidad de articular sonidos de manera compleja para pensar, crear y establecer sistemas comunicativos tan avanzados como la oralidad y la escritura. Ambas modalidades son fundamentales para comprender tanto la naturaleza individual como colectiva del ser humano.

La oralidad nace de la espontaneidad del habla, donde los hablantes ejecutan sus actos lingüísticos sin estar sujetos a las reglas rígidas que rigen la escritura. Su origen se remonta a la necesidad innata de comunicarse, lo que impulsó el desarrollo de los órganos fonéticos capaces de producir sonidos articulados. En contraste, la escritura se caracteriza por su dimensión espacial y temporal, ya que no se evapora como la palabra hablada, sino que perdura como una acción atemporal que trasciende el momento de su emisión.

Cada modalidad posee características específicas que las distinguen, aunque comparten el propósito esencial de facilitar la comunicación entre seres humanos. La oralidad se manifiesta de forma informal y conversacional, mientras que la escritura requiere el dominio de normas funcionales y gramaticales, lo que la convierte en un proceso más complejo y demandante desde el punto de vista cognitivo. Como señala el lingüista suizo Ferdinand de Saussure, el objeto de estudio de la lingüística es la lengua, aunque inicialmente excluyó el análisis de la habla de su campo de investigación.

Desarrollo teórico de la lingüística moderna

Ferdinand de Saussure (1857-1913) sentó las bases del estructurismo lingüístico con su obra Curso de lingüística general, publicada póstumamente en 1916 por sus alumnos Charles Bally y Albert Sechehaye. Su enfoque influyó profundamente en el pensamiento lingüístico del siglo XX, aunque posteriormente fue cuestionado por pensadores como Jacques Lacan, quien desafió nociones centrales como las de significante y significado.

Teun A. van Dijk amplió el campo de estudio al recuperar el análisis de los actos de habla como disciplina dentro de un enfoque multicultural e interdisciplinario. Según su perspectiva, los actos de habla no solo construyen significado, sino que definen las acciones de los hablantes dentro de una comunidad lingüística determinada. En paralelo, van Dijk también defendió el valor epistemológico del análisis de textos escritos, tal como se evidencia en su obra La ciencia del texto (1992), donde estableció un marco científico para el estudio de la comunicación escrita.

Tanto la oralidad como la escritura presentan aproximadamente 17 características distintivas cada una, pero su vínculo más profundo radica en ser expresiones de la comunicación humana. A través de estas dos formas de lenguaje, los seres humanos no solo se distinguen de otras especies, sino que construyen su convivencia social y cultural.

Compartir artículo

Miguel Ángel Pérez
Sobre el autor

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

Economista y periodista financiero. Ex analista del Banco Central de la República Dominicana. Especialista en mercados y finanzas internacionales.

Oralidad y escritura: dos pilares fundamentales del lenguaje humano | Noticias Daily