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Nuevas obras viales en Santo Domingo mejoran tiempos pero generan nuevos cuellos de botella

Las nuevas obras viales en Santo Domingo reducen tiempos en túneles y desniveles, pero generan nuevos cuellos de botella en avenidas clave como Luperón, Enriquillo y 27 de Febrero.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

jueves, 23 de julio de 20263 min de lectura

Las recientes obras viales en el Gran Santo Domingo, incluyendo el túnel de la avenida Luperón y el desnivel de la Isabel Aguilar, han logrado reducir los tiempos de recorrido en ciertos tramos, pero han generado nuevos puntos de congestión que afectan la fluidez del tráfico en distintas zonas de la ciudad.

Según testimonios de conductores y observaciones en terreno, el túnel de la Luperón, inaugurado el 19 de octubre, y el desnivel de la Isabel Aguilar, abierto el 8 de octubre, permiten atravesar ambos viaductos en aproximadamente 45 segundos. Sin embargo, al salir de estas estructuras, los vehículos deben reducir la velocidad debido a la presencia de semáforos y cambios en la configuración vial.

Uno de los principales cuellos de botella se presenta en la rotonda de la Plaza de la Bandera, donde, pese a la supresión de algunos semáforos, los conductores deben detenerse nuevamente a pocos metros por nuevos señalamientos de tránsito. Esta situación se agrava por el aumento del flujo vehicular en la avenida Enriquillo, utilizada como alternativa por quienes se dirigen a Santo Domingo Oeste o hacia la Independencia, generando congestión desde la calle Mairení en Los Cacicazgos hasta la urbanización Rosmil y las inmediaciones de la Gustavo Mejía Ricart.

Además, la eliminación del paso directo por la avenida Rómulo Betancourt en dirección este-oeste ha redirigido el tráfico hacia otras vías, sobrecargando tramos como el retorno antes de llegar a la Bandera, donde los conductores que usan el nuevo desvío deben incorporarse a un tercer carril frente a una gasolinera, obligando a frenar a quienes circulan de sur a norte a velocidad constante.

En el tramo que conduce hacia la Prolongación de la 27 de Febrero, las paradas de autobús y comercios en la zona conocida como ‘esquina Caliente’ generan desorden en la bifurcación que da acceso a Colinas del Oeste, Las Caobas, Bayona y Manoguayabo. Los conductores deben invadir el carril izquierdo para evitar obstáculos, lo que ralentiza el flujo y aumenta el riesgo de maniobras inesperadas.

"Seguimos con los tapones, vivo en el Residencial Colinas del Oeste y al subir todos los días a la ciudad nos topamos con muchos vehículos que suben o bajan por la Luperón en la parte superior", comentó Joel Ramírez, residente del sector.

Otro punto crítico se identifica en el retorno cercano a la avenida San Pio X, donde la reconfiguración vial ha generado una reducción en la velocidad de dos carriles en la avenida 27 de Febrero, entre la Privada y el Ministerio de Defensa. Esto obliga a los usuarios que provienen del desnivel de la Isabel Aguilar a detenerse, contrarrestando parcialmente el beneficio de tiempo buscado con la obra original.

Aunque el objetivo de estas intervenciones era agilizar el flujo vehicular hacia el sur del país y mejorar la logística de movilidad en la Capital, los resultados preliminares indican que, si bien se han logrado avances en tiempos de paso específico, la redistribución del tráfico ha creado nuevos puntos de congestión que requieren ajustes en la planificación urbana y la gestión de semáforos.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

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