Salud

La natación adaptada como herramienta complementaria para niños con autismo

Estudios recientes muestran que la natación adaptada mejora desarrollo motor, integración sensorial y calidad de vida en niños con autismo, además de reducir riesgos de ahogamiento.

Ana María Guzmán

Ana María Guzmán

Editora de Salud

viernes, 25 de septiembre de 20263 min de lectura
La natación adaptada como herramienta complementaria para niños con autismo
La natación adaptada como herramienta complementaria para niños con autismo

La natación puede ofrecer beneficios significativos para niños con trastorno del espectro autista, según evidencia científica reciente que posiciona esta actividad como una herramienta complementaria dentro de un abordaje integral.

Un ensayo clínico aleatorizado realizado en abril de 2026 estudió a 50 niños de entre 3 y 5 años dentro del espectro autista. Durante tres meses, un grupo recibió entrenamiento acuático mientras otro realizó ejercicios en tierra, con sesiones de 45 minutos, tres veces por semana. Los resultados mostraron mejoras en el grupo acuático en mediciones de desarrollo motor, calidad de vida, integración sensorial y escalas relacionadas con características del TEA.

Este hallazgo es particularmente relevante por la edad temprana de los participantes, etapa en la que cada oportunidad de estimulación puede tener un impacto significativo en el desarrollo. Sin embargo, los investigadores enfatizan con responsabilidad que la natación no cura el autismo ni sustituye las terapias especializadas, sino que puede funcionar como un recurso adicional dentro de un enfoque multidisciplinario.

Evidencia acumulada y limitaciones actuales

En agosto de 2026, Xianyang Xin y colaboradores de la Capital University of Physical Education and Sports de Beijing publicaron una revisión sistemática y meta análisis sobre ejercicio acuático en niños con TEA. El análisis global, que incluyó seis estudios con 159 niños, mostró un efecto favorable del ejercicio acuático sobre síntomas o comportamientos relacionados con el espectro.

No obstante, los propios autores advierten que la evidencia sobre función motora y otros resultados específicos sigue siendo limitada, heterogénea y, en algunos casos, exploratoria, lo que refleja el carácter prudente de la ciencia al identificar posibilidades sin prometer milagros.

Aspecto crítico: prevención del ahogamiento

Un argumento adicional y fundamental proviene de la Academia Americana de Pediatría, que señala que el riesgo de ahogamiento fatal en niños y adolescentes con TEA es aproximadamente tres veces mayor que en la población general, con el riesgo más alto entre los 0 y 4 años.

Este dato transforma la perspectiva: aprender a desenvolverse en el agua no es solo una actividad deportiva, sino una medida de prevención, protección y fomento de la autonomía para una población particularmente vulnerable.

En República Dominicana, se han dado pasos para fortalecer la atención integral. En 2025, el Ministerio de Salud Pública actualizó el protocolo nacional para niños, niñas y adolescentes con TEA, con el objetivo de mejorar la identificación, el diagnóstico y el abordaje integral. Esta actualización representa una oportunidad para que clubes, academias, colegios y centros deportivos incorporen programas de natación adaptada.

Estos programas deberían contar con instructores capacitados y, cuando corresponda, estar articulados con profesionales de terapia ocupacional, psicología, pediatría del desarrollo y otras disciplinas relevantes. El objetivo no es reemplazar los servicios existentes, sino sumar recursos que permitan trabajar en coordinación, seguimiento de instrucciones, adaptación a estímulos, independencia y habilidades de seguridad.

Más allá de lo técnico, el agua puede ser un espacio para fortalecer capacidades como confianza, autonomía, adaptación y seguridad, habilidades valiosas para el desarrollo y la participación activa en el entorno. El enfoque debe estar centrado en ofrecer todas las herramientas posibles para que los niños desarrollen sus capacidades, participen con mayor independencia y alcancen una mejor calidad de vida, sin enfocarse en convertirnos en campeones, sino en abrir puertas de oportunidad.

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Ana María Guzmán
Sobre el autor

Ana María Guzmán

Editora de Salud

Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.