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Música y memoria: canciones que honran a los desaparecidos en América Latina

Canciones de Rubén Blades, Natalia Lafourcade, Café Tacvba y otros artistas latinoamericanos se han convertido en homenajes musicales a las víctimas de desapariciones forzadas en la región.

Isabella Santos

Isabella Santos

Corresponsal de Deportes

domingo, 30 de agosto de 20263 min de lectura
Música y memoria: canciones que honran a los desaparecidos en América Latina
Música y memoria: canciones que honran a los desaparecidos en América Latina

El Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemorado cada 30 de agosto, sirve como recordatorio de una de las violaciones más graves de los derechos humanos en América Latina. En este contexto, la música ha jugado un papel fundamental como forma de resistencia, memoria y denuncia frente a las desapariciones forzadas.

Rubén Blades, el cantautor panameño, compuso en 1984 la canción "Desapariciones", una pieza que transformó el dolor de cientos de familias en una poderosa metáfora musical. Con versos como "¿A dónde van los desaparecidos? Busca en el agua y en los matorrales", Blades dio voz a la angustia de quienes buscan sin descanso a sus seres queridos. Más de cuatro décadas después, el tema sigue vigente y ha sido reinterpretado por artistas como Los Fabulosos Cadillacs (1992) y Maná (1999).

Argentina: música bajo la dictadura

Durante la última dictadura militar argentina (1976-1983), el rock se convirtió en un vehículo de expresión simbólica bajo censura. Charly García lanzó en 1983 el álbum Clics modernos, que incluye la emblemática canción "Dinosaurios". En ella, García utiliza metáforas para referirse a las fuerzas militares: "Los dinosaurios van a desaparecer", diciendo indirectamente que el régimen no perduraría. Otras canciones del álbum, como "Nos siguen pegando abajo" y "Ojos de videotape", también abordan temas de represión y resistencia.

Según la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), se registraron 8.960 desapariciones con nombre y apellido entre 1976 y 1983. Investigaciones académicas posteriores estiman que el número real podría llegar a 30.000 personas. En ese mismo contexto, Víctor Heredia dedicó la canción "Todavía cantamos" a su hermana Elena, víctima de desaparición forzada, mientras que en 1998, Bersuit Vergarabat abordó en "Vuelos" los tristemente famosos "vuelos de la muerte", mediante los cuales detenidos eran arrojados vivos al Río de la Plata.

México: memoria musical frente a la crisis de desapariciones

En México, el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, se ha convertido en uno de los más emblemáticos de las últimas décadas. El grupo Café Tacvba respondió con la canción "1-2-3" (2017), cuyo ritmo alegre contrasta con una letra que denuncia el dolor y exige justicia por los jóvenes.

Según el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, actualmente hay más de 130.000 personas desaparecidas en el país, de las cuales el 91% fueron vistas por última vez entre 2000 y 2024. Ante la limitada respuesta estatal, colectivos como las Madres Buscadoras han tomado un papel central en los trabajos de rastreo, representando aproximadamente el 90% de estas labores en territorio nacional. La canción "Hasta la raíz" de Natalia Lafourcade (2015) ha sido adoptada por estos grupos como himno de su lucha.

Otros artistas latinoamericanos han contribuido a esta memoria musical: Vivir Quintana con "Canción sin miedo" (2020), dedicada a las víctimas de feminicidio; Silvana Estrada con "Si me matan" (2022); y Juanes y Mabiland con "Canción Desaparecida" (2023). Estas obras responden, cada una a su manera, a la pregunta que Rubén Blades planteó en su canción: "¿Y cuándo vuelve el desaparecido? Cada vez que lo trae el pensamiento".

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Isabella Santos
Sobre el autor

Isabella Santos

Corresponsal de Deportes

Apasionada del deporte dominicano. Cubre béisbol de Grandes Ligas, baloncesto y eventos deportivos nacionales. Comunicadora social de PUCMM.