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La mafia albanesa y su estrategia para convertir a Ecuador en centro del narcotráfico transnacional

La mafia albanesa aprovechó la debilidad institucional, la dolarización y los puertos de Guayaquil para establecer una red de narcotráfico que usa exportaciones de banano como fachada para enviar cocaína a Europa.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

domingo, 30 de agosto de 20264 min de lectura
La mafia albanesa y su estrategia para convertir a Ecuador en centro del narcotráfico transnacional
La mafia albanesa y su estrategia para convertir a Ecuador en centro del narcotráfico transnacional

La mafia albanesa ha logrado establecer una red criminal sofisticada en Ecuador, aprovechando condiciones institucionales y económicas específicas para transformar al país en un nodo clave del tráfico de cocaína hacia Europa. Este fenómeno, documentado por investigaciones periodísticas y de seguridad, responde a una combinación de factores estructurales y oportunidades criminales.

El crecimiento exponencial del mercado europeo de cocaína fue un motor determinante: entre 2009 y 2024, la demanda en el viejo continente se cuadruplicó, impulsando a grupos transnacionales a buscar nuevas rutas y socios en América Latina. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la producción de cocaína en la región se duplicó en la última década, con Colombia triplicando su cultivo de hoja de coca hasta alcanzar las 3.000 toneladas anuales.

Ecuador ofreció condiciones particularmente favorables para la infiltración de clanes balcánicos. Su economía dolarizada, los controles iniciales débiles en materia de lavado de activos y la presencia de ocho puertos marítimos en Guayaquil —principalmente utilizados para la exportación de banano y mariscos— crearon un entorno propicio para ocultar envíos de droga dentro de cargas legítimas.

Los inicios de la presencia albanesa en Ecuador

Los primeros albaneses llegaron alrededor de 2009, inicialmente siguiendo las directivas de la Ndrangheta italiana, que buscaba comprar cocaína directamente en Colombia para su distribución en Europa. En vez de establecerse en ese país, optaron por probar su modelo en Ecuador, donde encontraron ventajas logísticas y sociales.

Figuras como Arber Çekaj, quien fundó una empresa exportadora de banano como fachada para narcóticos, y Dritan Gjika, llegaron con visas de visitante temporal. Para 2012, Dritan Rexhepi se consolidó como el líder pionero del llamado “Cartel Bello”, una estructura transnacional albanesa operando desde Ecuador.

Estos individuos inicialmente permanecían uno o dos meses, pero luego se establecieron de forma permanente mediante documentos falsos, matrimonios de conveniencia con ecuatorianas o inversiones en empresas locales. A través de colaboradores, identificaron facilidades en el sistema societario y bancario, creando decenas de empresas exportadoras de frutas y mariscos como tapadera.

Infiltración y consolidación de redes criminales

Con el tiempo, los miembros de la mafia albanesa aprendieron español y otros idiomas, lo que les permitió integrarse en círculos empresariales y políticos de Guayaquil. Según fuentes consultadas, establecieron contactos con altos oficiales de la Policía y la Marina, jueces, fiscales y políticos, tejiendo una red de protección que facilitó sus operaciones.

Esta estrategia se basó en la percepción de Guayaquil como una ciudad con espíritu osado para los negocios, donde la fachada de jóvenes emprendedores internacionales generaba poca sospecha. El uso de contenedores de carga marítima, especialmente aquellos destinados a productos agrícolas, se convirtió en el método principal para transportar cocaína hacia Europa.

Factores institucionales que facilitaron el auge del narcotráfico

El contenido original señala que decisiones políticas tomadas durante la presidencia de Rafael Correa (2007-2017) contribuyeron al debilitamiento del control antinarcóticos. En 2008, Ecuador rompió formalmente sus relaciones diplomáticas con Colombia y, de facto, con Estados Unidos, tras el bombardeo colombiano a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano (Agostura).

Esta ruptura implicó la suspensión de acuerdos de intercambio de inteligencia y operaciones conjuntas en la frontera. Además, el gobierno transfirió las competencias de control portuario de la Marina al Ministerio de Transporte, lo que generó una vacancia en la vigilancia marítima. La adopción de la Ciudadanía Universal en la Constitución de 2009 —que permitía el ingreso de cualquier extranjero sin visa ni antecedentes judiciales— fue identificada como otro factor que facilitó la entrada de redes criminales de Rusia, Medio Oriente y China.

Mientras las autoridades policiales enfocaban sus investigaciones en envíos artesanales por las costas de Manabí y Esmeraldas hacia Centroamérica y Estados Unidos, el Cartel de Sinaloa mantenía el dominio del transporte terrestre, marítimo y aéreo de la cocaína colombiana a través de su socio local, la banda de Los Choneros. Este escenario dejó un vacío que las estructuras albanesas supieron explotar.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

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