Política

Lula da Silva busca reelección a los 80 años: legado social y lucha contra la ultraderecha

Lula da Silva, de 80 años, busca la reelección en Brasil destacando su legado social, su energía física y la lucha contra la ultraderecha liderada por Flávio Bolsonaro.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

domingo, 4 de octubre de 20263 min de lectura
Lula da Silva busca reelección a los 80 años: legado social y lucha contra la ultraderecha
Lula da Silva busca reelección a los 80 años: legado social y lucha contra la ultraderecha

Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil y candidato a la reelección, se presenta como un referente de la izquierda latinoamericana a sus 80 años, destacando su energía física y su compromiso con las políticas sociales como pilares de su campaña para las elecciones del 4 de octubre.

El mandatario asegura sentirse físicamente mejor que a los 60, atribuyéndolo a una rutina de dos horas diarias de gimnasia al despertar, hábito que mantiene tras completar un tratamiento de radioterapia en junio por un cáncer de piel. En los mítines, se muestra ágil, intercambia gestos de afecto con la primera dama Rosângela ‘Janja’ da Silva y dirige discursos con energía.

Su legado político es central en su mensaje: si gana y completa su mandato, sería el segundo presidente con más tiempo en el poder en la historia de Brasil, con 16 años acumulados, y también el más viejo en ejercer el cargo. Su trayectoria comenzó en el nordeste empobrecido, donde nació en Garanhuns, y luego se mudó a las periferias de São Paulo, donde trabajó como tornero mecánico antes de convertirse en líder sindical durante la dictadura militar.

Ese origen explica el enfoque de sus tres mandatos presidenciales (2003-2006, 2007-2010 y 2023-2026) en políticas sociales. Destaca el programa Bolsa Família, creado en su primer gobierno, que hoy beneficia a una cuarta parte de la población brasileña y ayudó a sacar a millones de la pobreza. Actualmente impulsa una reforma laboral para reducir la jornada semanal de seis a cinco días, con el objetivo de que cada año el pueblo suba un escalón social y Brasil se convierta en un país de clase media.

Además, promovió el empoderamiento de las mujeres, la lucha contra el feminicidio y la necesidad de reeducar a los hombres, aspectos que menciona con mayor frecuencia tras el consejo de la primera dama. Su segunda causa política es impedir el retorno de la ultraderecha, representada por el candidato Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado.

Lula advierte que la extrema derecha siempre busca dar un golpe de Estado y utiliza esta advertencia para generar urgencia entre los votantes. Sin embargo, las encuestas muestran un escenario competitivo: tiene un 47% de rechazo y está técnicamente empatado con Flávio Bolsonaro. Aunque el desempleo está bajo y la inflación controlada, las altas tasas de interés han aumentado el endeudamiento familiar y la economía muestra signos de desaceleración.

El escándalo de Lava Jato, que lo llevó a prisión en 2018, sigue siendo una carga, junto con investigaciones contra su hijo mayor, Fábio Luís da Silva, por supuestos vínculos con cabilderos y contratos estatales, y el fraude del Banco Master que ha salpicado a algunos aliados. A pesar de esto, Lula descarta la posibilidad de derrota y mantiene un discurso optimista, afirmando que solo envejece quien no tiene causa.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.