Los perros distinguen entre miedo y tristeza en rostros humanos según estudio
Estudio de la Universidad de Viena revela que los perros distinguen entre miedo, tristeza y ira en rostros humanos mediante patrones cerebrales específicos.
Ana María Guzmán
Editora de Salud

Un estudio liderado por la Universidad de Viena ha demostrado que los perros domésticos pueden distinguir entre expresiones faciales negativas específicas en humanos, como el miedo, la tristeza y la ira, según hallazgos publicados en la revista iScience. Esta capacidad va más allá de una simple clasificación entre emociones positivas y negativas, revelando un procesamiento cerebral más sofisticado de lo previamente conocido.
Los investigadores realizaron dos experimentos con un grupo de perros domésticos, sometiéndolos a escáneres cerebrales mientras observaban imágenes de rostros humanos desconocidos con distintas expresiones. En una primera fase, se confirmó que los rostros felices activaban regiones cerebrales asociadas al procesamiento de recompensas y cognición superior, específicamente la corteza temporal y el núcleo caudado.
Para analizar su respuesta a emociones negativas, se expuso a los animales a imágenes de ira, miedo y tristeza, comparando su actividad cerebral mediante técnicas de aprendizaje automático. Los resultados mostraron que la red formada por la corteza temporal y el núcleo caudado respondía exclusivamente a la felicidad, mientras que otras áreas cerebrales mostraban patrones de actividad diferenciados para cada emoción negativa.
Un análisis global del cerebro reveló que los perros pueden distinguir entre el miedo, la ira y la tristeza mediante perfiles de activación neuronal únicos, lo que constituye la primera evidencia directa de esta capacidad específica en la especie canina. Según Raúl Hernández-Pérez, autor principal del estudio, este hallazgo ayuda a comprender las adaptaciones neurológicas que sustentan la notable habilidad social y emocional de los perros frente a los humanos.
Laura Cuaya, otra de las investigadoras, explicó que aunque los rostros felices tienen un claro significado emocional para los perros, su cerebro no se limita a una dicotomía simple de "bueno" o "malo". En cambio, procesan cada expresión negativa con un patrón neurológico distinto, lo que sugiere una comprensión más matizada de las emociones humanas.
El equipo de investigación aclaró que esta capacidad no implica que los perros experimenten las emociones de la misma manera que los humanos, ni que una imagen facial capture la totalidad de la comunicación emocional. En contextos reales, los perros integran múltiples señales como el lenguaje corporal, el tono de voz y el olor para interpretar el estado de sus dueños.
Todos los participantes en el estudio eran mascotas de hogares cariñosos, por lo que los investigadores señalan que los perros callejeros, expuestos a entornos sociales más complejos y menos predecibles, podrían procesar estas señales de forma diferente. Futuras líneas de investigación incluirán un enfoque más centrado en la perspectiva canina y comparaciones directas entre el procesamiento emocional en cerebros humanos y caninos ante las mismas señales.
Etiquetas
Compartir artículo
Ana María Guzmán
Editora de Salud
Periodista especializada en salud pública y bienestar. Colaboradora de organizaciones de salud en el Caribe. Máster en Comunicación Científica.
Te puede interesar
Más noticias de sociedad
Santoral del 20 de octubre: santos y beatos conmemorados por la Iglesia
El santoral del 20 de octubre conmemora a santos como San Cornelio, Santa María Bertila Boscardin y San Andrés Calibita, entre otros, por su fe y servicio.

La Ciguapa: mito dominicano se convierte en ballet clásico
El ballet 'La Ciguapa' transforma la leyenda dominicana en una experiencia escénica que combina danza, música y diseño para preservar el patrimonio cultural oral.

RD Fashion Week 2026 cierra con homenaje a diseñadores y colecciones inclusivas
RD Fashion Week 2026 cerró con homenajes a diseñadores como Leonel Lirio y Giannina Azar, colecciones inclusivas y propuestas con impacto social.
Europa vive un otoño de protestas por crisis de vivienda, servicios públicos y costos de vida
Europa vive un otoño de protestas por crisis de vivienda, servicios públicos y costos de vida, con detenciones, huelgas y manifestaciones en Francia, España, Italia y otros países.