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Juan Tomás y la radio: un vínculo que trasciende generaciones en zonas rurales

Juan Tomás Santana, de casi 80 años, mantiene un vínculo diario con la radio en su parcela de Sabana Grande de Boyá, usando el medio para informarse, trabajar y expresarse en una zona rural con conectividad limitada.

Roberto Martínez

Roberto Martínez

Editor de Tecnología

jueves, 8 de octubre de 20264 min de lectura
Juan Tomás y la radio: un vínculo que trasciende generaciones en zonas rurales
Juan Tomás y la radio: un vínculo que trasciende generaciones en zonas rurales

Juan Tomás Santana, de casi 80 años, mantiene una rutina diaria en Los Mapolos, Sabana Grande de Boyá: enciende su radio y sintoniza su estación preferida desde una loma frente a su parcela. Este hábito, que lo ha acompañado durante gran parte de su vida, refleja el vínculo duradero que miles de dominicanos han mantenido con la radio, especialmente en zonas donde el acceso a otros medios es limitado.

Para Juan Tomás, la radio no es solo un medio para escuchar música. Desde su parcela, sigue reportes sobre condiciones atmosféricas que le permiten anticipar fenómenos que podrían afectar su labor agrícola. Conocer el comportamiento del tiempo es determinante para organizar su jornada, y la radio se convierte en una herramienta esencial de trabajo. Además, utiliza el aparato para solicitar merengues y canciones de su generación, aquella que comenzó a disfrutar en los años 70, y para hacer denuncias comunitarias cuando surgen problemas en su localidad.

Así, sin proponérselo, ha convertido la radio en una parte integral de su rutina: le informa, lo acompaña, lo entretiene y le permite hacer escuchar su voz. Su experiencia ilustra por qué la radio sigue teniendo un lugar importante en la República Dominicana, particularmente en comunidades donde la conectividad no siempre está garantizada o donde el acceso a ciertos medios es limitado. En esos contextos, una emisora puede convertirse en uno de los vínculos más directos con el resto del país, llevando noticias, pronósticos, música, orientación y denuncias a lugares donde otros medios no llegan con la misma presencia.

Esta capacidad de llegar lejos ha sido una de las principales fortalezas de la radio desde sus inicios. Sin embargo, el medio que escucha Juan Tomás hoy no es el mismo que conocieron las generaciones anteriores. La historia de la radio en el país está marcada por una evolución tecnológica constante: comenzó con la AM, que durante décadas acompañó a los dominicanos con noticias, música y programas hablados; luego llegó la onda corta, capaz de transmitir a grandes distancias; más tarde apareció la FM, con mejor calidad de sonido y nuevas posibilidades para el entretenimiento.

Con el tiempo, la radio monofónica evolucionó hacia el estéreo y, posteriormente, entró de lleno en el mundo digital. Hoy una emisora puede transmitir simultáneamente por su frecuencia tradicional, por internet, mediante streaming y a través de las redes sociales. La radio ya no es únicamente sonido: ahora también incluye video, fotografía, transmisiones en vivo y contenido diseñado para plataformas digitales.

Esta transformación ha obligado a las emisoras a adaptar sus estructuras de producción. Según Rosa Olga Medrano, presidenta de la Asociación Dominicana de Radiodifusoras (ADORA) y representante de Grupo Medrano, la nueva realidad digital ha requerido crear equipos mucho más amplios que las tradicionales cabinas radiofónicas. "Nosotros para la plataforma digital del grupo tenemos 28 personas trabajando, lo que yo no tengo en las 18 emisoras de radio", explicó Medrano durante su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio. La estructura incluye community managers, generadores de contenido, supervisores, fotógrafos y camarógrafos, lo que, según ella, "es como un canal de televisión".

El cambio tecnológico también ha modificado la competencia para las emisoras. Antes, competían principalmente con otras estaciones de radio, la televisión y los periódicos. Ahora deben enfrentar a redes sociales, plataformas de video, podcasts, servicios de streaming y miles de creadores de contenido independientes. La audiencia tiene acceso permanente a información y entretenimiento, lo que ha impuesto una dinámica marcada por las visualizaciones, los "me gusta", la rapidez y la necesidad de publicar primero.

Este escenario plantea un desafío para la industria: cómo mantener la velocidad de la comunicación sin sacrificar la calidad, la responsabilidad y los filtros profesionales. Para las representantes del sector, la preparación de quienes utilizan el micrófono es fundamental. La radio necesita profesionales capaces de comprender los nuevos lenguajes digitales, pero también conscientes de la responsabilidad que implica tener una voz que llega a comunidades enteras.

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Roberto Martínez
Sobre el autor

Roberto Martínez

Editor de Tecnología

Ingeniero en sistemas y periodista tecnológico. Fundador de varios blogs de tecnología. Analiza las tendencias digitales que impactan a la República Dominicana.