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Europa logra una victoria geopolítica al frenar el plan de privatización de la FIFA impulsado por Kushner

Europa logró frenar el plan de privatización de la FIFA impulsado por Josh Kushner tras una presión coordinada de la UEFA, AFC y CONCACAF, marcando una inusual victoria geopolítica en el ámbito deportivo.

Isabella Santos

Isabella Santos

Corresponsal de Deportes

martes, 4 de agosto de 20263 min de lectura
Europa logra una victoria geopolítica al frenar el plan de privatización de la FIFA impulsado por Kushner
Europa logra una victoria geopolítica al frenar el plan de privatización de la FIFA impulsado por Kushner

La UEFA obligó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a retirar su propuesta de vender una participación en el fútbol mundial a inversionistas privados, tras una presión coordinada de federaciones europeas, asiáticas y norteamericanas. El plan, negociado en privado con Josh Kushner, hermano de Jared Kushner y miembro del clan Trump, generó fuertes críticas por su falta de transparencia y posibles conflictos de interés.

La controversia surgió tras la filtración del acuerdo, que habría permitido a un grupo liderado por Kushner adquirir una participación significativa en los derechos comerciales del fútbol global. La ausencia de un proceso de licitación abierto y la cercanía de Kushner con la administración Trump avivaron los recelos en Europa, donde se percibió el movimiento como un intento de americanización del deporte.

El contexto de tensiones transatlánticas amplificó la reacción. Durante la Copa del Mundo 2022, celebrada parcialmente en Estados Unidos, ya había crecido el malestar europeo por cambios como las "pausas para hidratarse" y un espectáculo de medio tiempo al estilo del Super Bowl, vistos como concesiones al modelo comercial estadounidense. Estas medidas, junto con el intento de privatización, fueron interpretadas como un esfuerzo por reconfigurar la gobernanza del fútbol bajo influencia estadounidense.

La respuesta europea fue inusual por su unidad y eficacia. La UEFA anunció que los equipos europeos boicotearían la próxima Copa del Mundo si no se retiraba el plan, contando con el apoyo de la AFC y la CONCACAF. En pocos días, Infantino withdrew la propuesta. Su futuro al frente de la FIFA ahora está en duda, según fuentes cercanas a la organización.

Este episodio contrasta con la pasividad europea en otros frentes, como el comercial y el de seguridad, donde ha cedido frente a las políticas de la administración Trump. Sin embargo, en el fútbol, Europa mantiene una posición dominante: alberga los clubes más ricos del mundo y ha ganado cinco de los últimos seis Mundiales. Como analistas han señalado, el control de este "punto de estrangulamiento" cultural y económico le brinda a Europa una forma de poder que no posee en otros sectores.

El episodio también puso en foco las actividades del clan Kushner en Europa. Mientras Jared Kushner enfrentaba protestas por su proyecto turístico en Albania y Charles Kushner, su padre, era restringido en sus funciones como embajador de Trump en Francia, la fallida iniciativa en la FIFA se sumó a una serie de contratiempos para los intereses familiares en el continente.

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Isabella Santos
Sobre el autor

Isabella Santos

Corresponsal de Deportes

Apasionada del deporte dominicano. Cubre béisbol de Grandes Ligas, baloncesto y eventos deportivos nacionales. Comunicadora social de PUCMM.