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Estudiantes de Jalonga inician negocio de mensajes supuestamente de los muertos

Estudiantes de un liceo rural en Jalonga crean un negocio de videos falsos que supuestamente comunican con los muertos, tras lograr miles de reproducciones y solicitudes de pago por sus servicios.

José Luis Cabrera

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

miércoles, 7 de octubre de 20262 min de lectura

Un grupo de estudiantes de un liceo rural en Jalonga, al este de la isla, comenzó a ofrecer servicios de comunicación con los muertos mediante videos manipulados, tras descubrir que una grabación editada generó creencia entre usuarios de WhatsApp.

Todo inició cuando Yonatan contaba quince billetes de mil pesos en su pupitre antes de clases. Su amigo Elvis verificó el monto y, tras recibir una notificación de pago de RD$5,000 por un servicio no especificado, bromeó diciendo que ya tenían diecinueve mil pesos. Fue entonces cuando Marilú informó que tenían otro cliente, mostrando una conversación en WhatsApp donde una mujer preguntaba si realmente podían ayudarla.

Elvis respondió con la frase: "Kalunga ve lo que otros no pueden ver", lo que provocó risas entre el grupo. Sin embargo, al notar el interés generado, decidieron continuar. Cuando el profesor entró al aula y comenzó a hablar sobre "la verdad en la era digital", explicando cómo una mentira puede convertirse en verdad si suficientes personas la creen, los estudiantes aprovecharon el momento para grabar una voz alterada diciendo: "Los muertos escuchan... y los muertos cobran".

Marilú editó el audio para hacerlo más grave y lento, añadiendo un eco artificial. El video fue publicado y obtuvo rápidamente reproducciones: ciento ochenta, luego cuatrocientas y finalmente mil doscientas. Comentarios como "¿Dónde puedo contactar al maestro?", "Necesito ayuda urgente" y "Él trabaja con los muertos" comenzaron a aparecer.

Un mensaje cambió el tono del grupo: "Quiero que alguien pague por lo que me hizo", acompañado de una oferta de RD$15,000. Tras una breve duda, Yonatan decidió aceptar el trabajo. En el baño del liceo, colocaron una vela frente al espejo y grabaron a Brayan repitiendo la frase bajo la luz inestable de la llama.

Al terminar, al intentar salir, escucharon tres golpes en la puerta del baño, pero al abrir no había nadie. Solo vieron a un estudiante alejarse por el pasillo. A pesar del inquietante episodio, Elvis afirmó: "Esta noche cobramos los quince", y añadió que harían otro video si la gente seguía creyendo.

Lo que comenzó como una broma entre compañeros se transformó en un emprendimiento basado en la manipulación de la credulidad digital, aprovechando el contexto educativo y la vulnerabilidad emocional de quienes buscan respuestas en lo sobrenatural.

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José Luis Cabrera
Sobre el autor

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

Periodista con experiencia en coberturas internacionales. Ex corresponsal en Washington D.C. y Nueva York para medios latinoamericanos.