Internacional

El Niño provoca sequía histórica en el Corredor Seco Centroamericano y amenaza la seguridad alimentaria

El Niño causa la peor sequía en décadas en el Corredor Seco Centroamericano, con pérdidas de cultivos, muerte de ganado y riesgo de inseguridad alimentaria para más de 10 millones de personas.

José Luis Cabrera

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

miércoles, 16 de septiembre de 20263 min de lectura
El Niño provoca sequía histórica en el Corredor Seco Centroamericano y amenaza la seguridad alimentaria
El Niño provoca sequía histórica en el Corredor Seco Centroamericano y amenaza la seguridad alimentaria

El fenómeno de El Niño ha desencadenado la peor sequía en décadas en el Corredor Seco Centroamericano, afectando a más de 10 millones de personas en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, según datos de la ONU. La escasez de agua y la pérdida de cosechas han puesto en riesgo la seguridad alimentaria de comunidades rurales dependientes de la agricultura de subsistencia.

En Honduras, ganaderos reportan la muerte de un centenar de vacas en la aldea de Los Piches, en San Lorenzo, donde el calor extremo y la falta de pastizales han forzado a vender el ganado a precios irrisorios antes de que muera de hambre o sed. Darwin Cruz, productor lechero, relató que tuvo que vender dos de sus vacas y otra murió, quedando con apenas tres animales que producen una cuarta parte de su capacidad normal.

La sequía ha destruido los cultivos de maíz, alimento básico para millones, y obligado a familias a reducir sus raciones o comprar alimentos a precios elevados. En Guatemala, la líder indígena Elvira Pasá advirtió que "todas las cosechas de maíz se van a perder" en su comunidad de Cunén, donde el maíz ahora cuesta un 50% más que lo normal. En El Salvador, el tanque de El Matazano, que antes abastecía a 50 familias y sostenía una piscicultura de tilapias, ahora se raciona para usos prioritarios tras la muerte de los peces por falta de agua.

Las temperaturas han alcanzado récords históricos, como los 42°C registrados en el noreste de El Salvador, exacerbando la evaporación y el estrés hídrico. Aunque los gobiernos han declarado estado de emergencia, la ayuda estatal resulta insuficiente, y varias comunidades dependen del apoyo de organizaciones no gubernamentales para sobrevivir.

Según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, El Niño podría dejar sin suficiente alimento a 16 millones de personas en América Latina, con efectos que podrían prolongarse hasta bien entrado 2027. El fenómeno, que eleva las temperaturas superficiales del Pacífico ecuatorial, altera los patrones de viento y lluvia a nivel global, generando condiciones climáticas erráticas y extremas.

En Panamá, la sequía ha afectado las operaciones del Canal Interoceánico, que depende de agua dulce para sus esclusas, obligando a reducir el tránsito de buques. Mientras tanto, algunos agricultores intentan adaptarse: en El Matazano, Vilma Ortiz construyó un invernadero y cambió el cultivo de tomates por chiles, considerados más resistentes a la sequía, aunque el futuro sigue siendo incierto para muchas familias.

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José Luis Cabrera
Sobre el autor

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

Periodista con experiencia en coberturas internacionales. Ex corresponsal en Washington D.C. y Nueva York para medios latinoamericanos.