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El costo real de los desastres naturales supera 11 veces el impacto reportado en Latinoamérica

Marsh advierte que el costo real de los desastres naturales en Latinoamérica puede ser hasta 11 veces mayor al reportado, afectando operaciones, salud laboral y cadenas de suministro.

Miguel Ángel Pérez

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

martes, 13 de octubre de 20264 min de lectura
El costo real de los desastres naturales supera 11 veces el impacto reportado en Latinoamérica
El costo real de los desastres naturales supera 11 veces el impacto reportado en Latinoamérica

Marsh, firma global líder en servicios profesionales, advierte que el costo real de los desastres naturales puede superar hasta 11 veces el impacto económico reportado oficialmente, según análisis realizados en el marco del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres. La empresa señala que la preparación debe evolucionar de una mera respuesta a emergencias hacia una estrategia integral que incluya continuidad operativa, protección financiera y cuidado de las personas.

Latinoamérica enfrenta una exposición combinada a fenómenos hidrometeorológicos y geológicos. Los ciclones tropicales, lluvias extremas, inundaciones y olas de calor son recurrentes, mientras que los sismos, el vulcanismo, los hundimientos y los agrietamientos, aunque menos frecuentes, pueden generar interrupciones severas en infraestructura y actividades económicas.

El impacto de estos eventos va más allá de los daños visibles. Incluye interrupciones en la cadena de suministro, ausentismo laboral, desplazamientos de población, pérdida de productividad y presión sobre las finanzas públicas y privadas. Estas consecuencias pueden prolongarse mucho después de que finalice la emergencia inmediata.

Según datos de Swiss Re, en la última década Latinoamérica acumuló pérdidas por catástrofes naturales cercanas a 100.000 millones de dólares, de los cuales solo 19.000 millones estaban asegurados, lo que refleja una brecha de protección aproximada del 81%. Para las empresas, esto subraya la necesidad de revisar coberturas de seguro, valorar adecuadamente sus activos y garantizar liquidez para enfrentar procesos de recuperación.

Riesgos climáticos y su impacto multifactorial

El Informe de Riesgos Globales 2026, elaborado por el World Economic Forum en colaboración con Marsh, identifica los fenómenos meteorológicos extremos como uno de los riesgos de mayor severidad en el horizonte de diez años. Esta tendencia se confirma en la Encuesta de Adaptación Climática de Marsh, realizada a organizaciones públicas y privadas de múltiples industrias.

Según la encuesta, el 39% de las empresas que reportaron pérdidas o interrupciones por eventos meteorológicos extremos enfrentaron impactos de múltiples amenazas. Las inundaciones fueron el peligro más frecuentemente reportado (61%), seguidas por el estrés hídrico (39%) y el estrés térmico (22%).

Los efectos climáticos trascienden los activos físicos: las áreas más afectadas fueron las operaciones y las personas (78%), seguidas por los activos físicos e infraestructura crítica (61% cada una) y los proveedores (56%). En Latinoamérica, donde convergen alta exposición climática, desigualdad en infraestructura y dependencia de cadenas regionales de suministro, la resiliencia debe integrarse en las decisiones de inversión, operación y gobernanza.

Impacto de fenómenos como El Niño y la actividad sísmica

Durante el El Niño Costero de 2017, algunas empresas exportadoras del norte del Perú operaron con cerca del 30% de su plantilla y registraron caídas de producción de hasta el 20% debido al ausentismo. Las aguas estancadas favorecieron la transmisión de dengue, zika y chikungunya; en Piura se confirmaron 6.270 casos de dengue durante ese año, además de casos de chikungunya y leptospirosis, según la OPS.

Como señaló Percy Mesías, Gerente VP de Seguridad y Salud Ocupacional en Marsh Perú:

"El impacto de El Niño no se limita a lo físico y lo financiero. Cuando el fenómeno dispara enfermedades, ausentismo y agotamiento, la productividad cae aunque la planta esté intacta. La salud de la fuerza laboral es una variable de continuidad del negocio".

Marsh recomienda anticipar picos de demanda en beneficios de salud, reforzar protocolos de estrés térmico y acceso a agua segura, prevenir criaderos de mosquitos, proteger el bienestar emocional y mapear roles críticos dentro de las organizaciones. En la región, la preparación debe considerar también las viviendas, familias y movilidad de los colaboradores.

La temporada de ciclones tropicales de 2026 mantiene la necesidad de preparación en México, Centroamérica, el Caribe y otras zonas expuestas. En el Atlántico, la temporada se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre; en el Pacífico oriental, del 15 de mayo al 30 de noviembre. Sus efectos pueden alcanzar puertos, carreteras, redes eléctricas, comunidades y proveedores.

Los pronósticos estacionales no garantizan el impacto local de un ciclón, por lo que las empresas latinoamericanas deben actualizar escenarios de riesgo, umbrales de alerta, inventarios, rutas alternas y mecanismos de comunicación, incluso cuando la actividad prevista sea cercana o inferior al promedio.

En materia sísmica, México registró 39.983 sismos durante 2025, según el Servicio Sismológico Nacional, que atribuye el aumento principalmente a una mejor cobertura de monitoreo. En Colombia, el Servicio Geológico Colombiano mantiene un monitoreo permanente en zonas como el Eje Cafetero, el suroccidente y la región Andina. Venezuela también presenta exposición sísmica significativa debido a su proximidad a sistemas de fallas activas, como la de Boconó.

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Miguel Ángel Pérez
Sobre el autor

Miguel Ángel Pérez

Editor de Economía

Economista y periodista financiero. Ex analista del Banco Central de la República Dominicana. Especialista en mercados y finanzas internacionales.