Adultos mayores en República Dominicana: trabajo por necesidad y dignidad
Adultos mayores en República Dominicana trabajan en empleos informales y formales por necesidad económica, pese a su edad, según datos del BCRD y testimonios de trabajadores como Vicente Ramos y Rafael Martes.
José Luis Cabrera
Corresponsal Internacional

En Santo Domingo, un número creciente de adultos mayores continúa trabajando no por elección, sino como medio de supervivencia para cubrir gastos básicos como alimentos, medicamentos y servicios del hogar. Este fenómeno refleja tanto la resistencia al retiro forzado como la falta de protección social adecuada para la población de tercera edad.
Vicente Ramos, de 80 años, es uno de los muchos ejemplos visibles en las calles de la capital. Desde hace 40 años, vende bebidas frías desde su triciclo, un oficio que le permitió criar a sus dos hijos y que ahora mantiene para sostener su hogar. “No puedo esperar ni mendigar chelito, mientras pueda trabajar lo haré”, declaró mientras atendía a un cliente motociclista, mostrando una energía que contrasta con su edad.
Otro caso representativo es el de Rafael Martes, de 63 años, quien viaja diariamente desde Villa Mella para lustra zapatos en las inmediaciones de oficinas públicas. Antes trabajaba como ayudante de construcción, pero perdió la fuerza física requerida para ese empleo. Hoy, su ingreso diario le permite comprar medicamentos para su madre y aportar al sustento familiar.
Durante un recorrido por el Gran Santo Domingo, el equipo de EL DÍA observó a adultos mayores desempeñando labores informales y precarias: fruteros, recolectores de plásticos, ayudantes en talleres mecánicos, choferes, limpiabotas y otros oficios de baja escala y sin estabilidad laboral. Estos trabajos forman parte del mercado informal, donde predominan el autoempleo tradicional y el comercio minorista entre quienes tienen 65 años o más.
Sin embargo, también se registra un aumento sostenido en la incorporación de personas mayores al mercado laboral formal. Según datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), entre enero y marzo de este año hubo 682,744 trabajadores mayores de 60 años, lo que representa un crecimiento de 51,820 empleos respecto al mismo período de 2025. Este aumento refleja una tendencia al alza en los últimos tres años.
El pasado año, este grupo etario registró 26,446 nuevos empleos más que en 2024, cuando el total de trabajadores con más de 60 años era de 627,838. Estos números indican que, aunque muchos trabajan por necesidad, también hay una participación cada vez más activa de los adultos mayores en la economía nacional, ya sea por necesidad económica o por deseo de mantenerse productivos.
El fenómeno plantea interrogantes sobre la adecuación de los sistemas de pensiones, el acceso a la seguridad social y las condiciones de vejez digna en el país. Mientras algunos encuentran en el trabajo una forma de mantenerse activos y útiles, otros lo ven como la única alternativa para no depender de la caridad o enfrentar la pobreza en la vejez.
Etiquetas
Compartir artículo
José Luis Cabrera
Corresponsal Internacional
Periodista con experiencia en coberturas internacionales. Ex corresponsal en Washington D.C. y Nueva York para medios latinoamericanos.
Te puede interesar
Más noticias de sociedad
Santoral del 20 de octubre: santos y beatos conmemorados por la Iglesia
El santoral del 20 de octubre conmemora a santos como San Cornelio, Santa María Bertila Boscardin y San Andrés Calibita, entre otros, por su fe y servicio.

La Ciguapa: mito dominicano se convierte en ballet clásico
El ballet 'La Ciguapa' transforma la leyenda dominicana en una experiencia escénica que combina danza, música y diseño para preservar el patrimonio cultural oral.

RD Fashion Week 2026 cierra con homenaje a diseñadores y colecciones inclusivas
RD Fashion Week 2026 cerró con homenajes a diseñadores como Leonel Lirio y Giannina Azar, colecciones inclusivas y propuestas con impacto social.
Europa vive un otoño de protestas por crisis de vivienda, servicios públicos y costos de vida
Europa vive un otoño de protestas por crisis de vivienda, servicios públicos y costos de vida, con detenciones, huelgas y manifestaciones en Francia, España, Italia y otros países.