Política

Abinader mantiene seis años de presión internacional y refuerzo fronterizo ante crisis haitiana

Durante seis años, Abinader ha mantenido una estrategia de presión internacional y refuerzo fronterizo ante la crisis haitiana, sin aceptar responsabilidad unilateral por su resolución.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

sábado, 26 de septiembre de 20263 min de lectura
Abinader mantiene seis años de presión internacional y refuerzo fronterizo ante crisis haitiana
Abinader mantiene seis años de presión internacional y refuerzo fronterizo ante crisis haitiana

El presidente Luis Abinader ha mantenido durante seis años una estrategia consistente frente al agravamiento de la crisis haitiana, combinando presión internacional para estabilizar Haití dentro de su territorio y un reforzamiento progresivo de las fronteras dominicanas. Desde 2021, la situación en el país vecino ha sido posicionada como un eje central de su política exterior y de seguridad nacional.

En los foros de la ONU y la OEA, Abinader ha denunciado de forma reiterada la expansión de bandas armadas, el colapso institucional y la emergencia humanitaria en Haití. Su mensaje ha sido constante: la comunidad internacional debe actuar para estabilizar el país, mientras la República Dominicana protege sus fronteras y evita asumir unilateralmente las consecuencias del colapso vecino.

Durante su intervención en la 76.ª Asamblea General de la ONU en 2021, Abinader declaró que «no hay, ni habrá jamás una solución dominicana a la crisis de Haití», estableciendo una línea que ha repetido en múltiples ocasiones. Ese discurso marcó el inicio de una postura que combina solidaridad con el pueblo haitiano y defensa de los límites territoriales, políticos y económicos de la República Dominicana.

En 2023, tras participar en la 78.ª Asamblea General y reunirse con el secretario general António Guterres, el mandatario pidió redoblar los esfuerzos para desplegar una misión de seguridad en Haití, con el objetivo de acelerar el apoyo a la Policía Nacional Haitiana y contener la violencia. Un año después, en la 79.ª Asamblea General (2024), definió la estabilización de Haití como «una necesidad estratégica» para la seguridad dominicana y regional, advirtiendo que el fracaso de la misión internacional podría obligar al país a adoptar «medidas drásticas».

Ante la 80.ª Asamblea General de la ONU, el 24 de septiembre de 2025, Abinader describió la situación en Haití como «una tragedia humana sin precedentes», marcada por violencia extrema, control territorial de bandas criminales y ausencia de instituciones funcionales. Reiteró que la única salida viable es una acción internacional «coherente y sostenida» que garantice condiciones mínimas de seguridad y facilite un acuerdo democrático entre haitianos.

En el plano interno, la estrategia diplomática se ha traducido en un reforzamiento fronterizo progresivo. El Gobierno ha incrementado la presencia militar, mejorado la inteligencia y la vigilancia, incorporado tecnología y equipos de monitoreo, y endurecido los controles migratorios para prevenir incursiones, combatir el contrabando y ampliar la capacidad preventiva del Estado. Se han cerrado puntos vulnerables y se ha aumentado la capacidad operativa en la línea limítrofe.

Abinader ha mantenido una posición de contención clara: mientras apoya los esfuerzos internacionales para estabilizar Haití, la República Dominicana no participará en una fuerza militar de intervención dentro del territorio haitiano. Esta postura busca distinguir entre cooperación internacional y participación directa en operaciones de seguridad del lado haitiano, marcando una frontera política y militar definida.

Compartir artículo

Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.