Política

Abelardo de la Espriella asume como primer presidente de ultraderecha en Colombia

Abelardo de la Espriella asume como primer presidente de ultraderecha en Colombia tras un ascenso político relámpago, prometiendo orden, mano de hierro y una 'Patria Milagro'.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

martes, 4 de agosto de 20263 min de lectura
Abelardo de la Espriella asume como primer presidente de ultraderecha en Colombia
Abelardo de la Espriella asume como primer presidente de ultraderecha en Colombia

Abelardo de la Espriella, abogado penalista y figura controvertida por su defensa de clientes como Alex Saab y David Murcia Guzmán, se convirtió este 7 de agosto en el primer presidente de Colombia identificado con la ultraderecha, tras un ascenso político relámpago que comenzó con la fundación de su movimiento Defensores de la Patria en julio de 2025.

Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978 y con raíces familiares en Córdoba, De la Espriella estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda y construyó una carrera destacada en el derecho penal antes de incursionar en la política. Su participación en los diálogos entre el gobierno de Álvaro Uribe y las AUC a través de la Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz) también marcó su trayectoria previa.

Durante su campaña, se posicionó como admirador de Donald Trump y Nayib Bukele, adoptando referencias constantes al modelo de seguridad de El Salvador. Prometió devolver el orden al país, combatir la delincuencia con "mano de hierro" y transformar a Colombia en una "Patria Milagro", lema que se convirtió en eje central de su mensaje político.

Su victoria electoral desplazó al uribismo como principal fuerza de la derecha colombiana y lo llevó a derrotar al candidato izquierdista Iván Cepeda. La noche de su elección, celebró con miles de seguidores, banderas colombianas, música épica y el característico saludo militar, acompañado del grito "¡Firmes por la patria!", una escenografía que mantuvo durante el periodo de transición.

Antes de asumir el cargo, anunció un profundo giro en la política exterior: el restablecimiento de relaciones con Israel y el traslado de la embajada colombiana a Jerusalén, una medida que contrasta con la postura del gobierno saliente de Gustavo Petro. También comunicó el cierre de varias embajadas, incluyendo las de Cuba, Nicaragua y Haití, así como consulados abiertos durante la administración anterior.

Presentó su gabinete semanas antes de la investidura y definió una política exterior centrada en la promoción del comercio y la inversión. Inicialmente planeó jurar el cargo en un cantón militar de Popayán como homenaje a las Fuerzas Armadas, pero trasladó la ceremonia a Cali, donde se realizará por primera vez en la historia una investidura presidencial, sin invitar a los expresidentes Ernesto Samper y Juan Manuel Santos.

Además, anunció que no gobernará desde la Casa de Nariño, que pretende convertir en un museo público, sino desde el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería en Bogotá, mientras impulsa un proyecto para convertir a Colombia en un referente de inversión y seguridad bajo su liderazgo.

Compartir artículo

Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.