Internacional

25 años después del 11-S: el legado que redefinió la seguridad y el orden mundial

A 25 años del 11-S, el internacionalista Iván Gatón analiza cómo los ataques redefinieron la seguridad mundial, impulsaron guerras en Afganistán e Irak y dieron paso a una nueva era de competencia entre grandes potencias.

José Luis Cabrera

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

viernes, 11 de septiembre de 20263 min de lectura
25 años después del 11-S: el legado que redefinió la seguridad y el orden mundial
25 años después del 11-S: el legado que redefinió la seguridad y el orden mundial

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el mundo sigue marcando el antes y el después de un evento que transformó profundamente las concepciones de seguridad, inteligencia y cooperación internacional. Así lo analiza el internacionalista Iván Gatón, quien destaca que el impacto de los ataques trasciende la destrucción de las Torres Gemelas y el Pentágono para convertirse en un punto de inflexión geopolítico.

Para algunos historiadores, el 11-S representa el verdadero cierre del siglo XX, debido a la magnitud de los cambios que desencadenó. A partir de ese momento, explicó Gatón, se produjo una reconfiguración de los conflictos internacionales: Estados Unidos intervino militarmente en Afganistán e Irak, y numerosos países reforzaron sus legislaciones y mecanismos de vigilancia en nombre de la seguridad.

"El mundo tiene un antes y un después del 11 de septiembre", afirmó Gatón.

Entre los efectos más visibles, señala la revisión de los protocolos de los servicios de inteligencia y el endurecimiento de los controles aeroportuarios. El hecho de que los atentados hayan alcanzado el centro económico de Estados Unidos y objetivos en Washington obligó a reconsiderar la capacidad de actores no estatales para amenazar incluso a las principales potencias.

Desde una perspectiva geopolítica, Gatón entiende que las guerras emprendidas tras el 11-S tuvieron consecuencias que trascendieron la lucha contra el terrorismo y terminaron incidiendo en el equilibrio internacional de poder. A su juicio, el desgaste estadounidense abrió espacios para una mayor gravitación de potencias como China y Rusia.

Uno de los principales problemas de la denominada guerra contra el terrorismo, según Gatón, fue que, aunque logró eliminar actores y estructuras terroristas, no erradicó las condiciones que favorecen su aparición. "Se eliminaron terroristas, pero no se eliminaron las causas que provocaban esas acciones terroristas", sostuvo.

Considera que factores como la marginalidad, la pobreza, las guerras y sus consecuencias humanas continúan generando escenarios propicios para la radicalización. El fenómeno, añadió, no desapareció, sino que modificó sus métodos y espacios de actuación, incluyendo el uso de Internet para captar seguidores.

25 años después, Gatón entiende que el terrorismo ha dejado de ocupar el lugar central que tuvo inmediatamente después de los atentados. La principal preocupación geopolítica se ha desplazado hacia la competencia entre las grandes potencias y sus respectivas esferas de influencia.

"El problema está entre China y Estados Unidos, entre Rusia y Estados Unidos", expresó al describir un escenario internacional en el que los intereses estratégicos de las potencias vuelven a ocupar el centro.

No obstante, el académico reconoce aprendizajes derivados del 11-S, particularmente en materia de seguridad aérea, cooperación policial, defensa interna y intercambio de información entre los servicios de inteligencia.

Para las generaciones que no vivieron los atentados, Gatón considera que permanece una enseñanza fundamental: ningún Estado puede afrontar aisladamente amenazas que trascienden las fronteras.

"Todos vivimos en la misma casa o nos salvamos todos o nos hundimos todos, porque andamos en el mismo barco que es la Tierra", afirmó Gatón.

A un cuarto de siglo de los ataques al World Trade Center en Nueva York, su reflexión apunta a una paradoja: mientras las amenazas y los centros de poder se transforman, la interdependencia obliga a los Estados a mantener la cooperación internacional como instrumento indispensable frente a riesgos que ningún país puede contener por sí solo.

Compartir artículo

José Luis Cabrera
Sobre el autor

José Luis Cabrera

Corresponsal Internacional

Periodista con experiencia en coberturas internacionales. Ex corresponsal en Washington D.C. y Nueva York para medios latinoamericanos.