Política

25 años de alcaldes en Santo Domingo: seis cambios y problemas persistentes

Tras 25 años y seis alcaldes promedio por municipio, Santo Domingo sigue enfrentando problemas persistentes en basura, infraestructura y servicios, pese a cambios en la liderazgo.

Carmen Rodríguez

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

lunes, 21 de septiembre de 20264 min de lectura
25 años de alcaldes en Santo Domingo: seis cambios y problemas persistentes
25 años de alcaldes en Santo Domingo: seis cambios y problemas persistentes

La provincia Santo Domingo cumple 25 años de existencia y, pese a seis procesos electorales municipales desde su creación, las demandas ciudadanas básicas permanecen sin resolver. El balance, analizado desde los reclamos persistentes y el comportamiento electoral, indica que las administraciones han tenido dificultades para responder a las necesidades estructurales de sus comunidades.

El principal déficit histórico ha sido la recogida de basura, pero el problema abarca múltiples dimensiones: calles deterioradas, sistemas de drenaje insuficientes, falta de espacios públicos, congestionamiento vial, escasez de instalaciones deportivas y recreativas, y otras necesidades básicas que siguen apareciendo en los barrios de los tres municipios que conforman la provincia.

Santo Domingo Este: alternancia y desafíos recurrentes

En Santo Domingo Este, el primer alcalde fue Domingo Batista (2002-2006), cuya gestión estuvo marcada por dificultades en los servicios municipales, especialmente la acumulación de basura, lo que llevó a sectores de la población a bautizarlo con el apodo de «Domingo basura». Aunque inició su gestión desde cero, tras la creación de la provincia en 2001, no logró la reelección en 2006.

Le sucedió Juan de los Santos, quien gobernó entre 2006 y 2016 y se convirtió en el único alcalde de esa demarcación en completar dos períodos consecutivos. Su segundo mandato fue interrumpido por su asesinato el 15 de diciembre de 2015 en la sede de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu). Durante su gestión, mantuvo una importante aceptación política y electoral.

Luego llegó Alfredo Martínez, conocido como «El Cañero», cuya administración enfrentó fuertes cuestionamientos por el manejo de residuos sólidos. En 2020, Manuel Jiménez asumió con la expectativa de producir un cambio, pero su gestión también fue criticada por la acumulación de basura y otros déficits de servicios. No logró la reelección y, en 2024, el PRM retuvo la alcaldía con Dío Astacio, quien ahora enfrenta el reto de romper con la cadena de administraciones cuestionadas y demostrar que el municipio puede sostener una gestión capaz de resolver problemas acumulados por años.

Santo Domingo Norte: sin reelecciones en más de dos décadas

En Santo Domingo Norte, el comportamiento electoral ha sido aún más severo: desde 2002, los munícipes han elegido a seis alcaldes diferentes: Daniel Carvajal Lois (2002-2006), Jesús Félix (2006-2010), Francisco Fernández (2010-2016), René Polanco (2016-2020), Carlos Guzmán (2020-2024) y actualmente Betty Gerónimo (2024-2028).

El dato político resulta significativo: durante más de dos décadas, ningún alcalde ha conseguido la reelección. A pesar de esta alternancia, los problemas estructurales persisten: el municipio es uno de los más extensos territorialmente de la provincia y arrastra dificultades en infraestructura vial, congestionamiento en vías principales, escasez de parques y áreas recreativas, déficit de instalaciones deportivas y otras necesidades que las comunidades siguen reclamando.

Santo Domingo Oeste: la continuidad de la «dinastía Peña»

En contraste, Santo Domingo Oeste ha presentado un fenómeno diferente. Durante la mayor parte de los 25 años de existencia de la provincia, el apellido Peña ha tenido un peso extraordinario en la alcaldía. Francisco Peña gobernó de 2002 a 2010, su hijo Francis Peña lo sustituyó entre 2010 y 2016, y Francisco Peña regresó al cargo para el período 2016-2020.

La excepción se produjo entre 2020 y 2024, cuando José Andújar rompió esa continuidad familiar. Sin embargo, en 2024, Francisco Peña regresó al ayuntamiento y consiguió su cuarto período, lo que permitió que la llamada «dinastía Peña» recuperara el control del municipio.

Esta permanencia plantea una paradoja política: pese a que el municipio mantiene problemas de servicios e infraestructura, una parte importante del electorado ha continuado respaldándolo, lo que sugiere que factores como la cercanía con los munícipes, el estilo de comunicación y una forma de política conectada con la ciudadanía han influido en su sostenibilidad electoral.

En resumen, tras 25 años de gestión municipal en la provincia Santo Domingo, la población sigue reclamando por las mismas necesidades básicas, lo que indica que, pese a los cambios en la liderazgo, las respuestas estructurales a los problemas de servicios públicos, infraestructura y calidad de vida han sido insuficientes o discontinuas.

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Carmen Rodríguez
Sobre el autor

Carmen Rodríguez

Editora en Jefe

Periodista con más de 15 años de experiencia en medios dominicanos. Especializada en política y asuntos gubernamentales. Graduada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.